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INDÍGENAS LE DAN LÁTIGO A LA LEY PÁEZ

El senador indígena Jesús Enrique Piñacué le dio látigo a la Ley Páez, que entregó excepciones a empresas para favorecer a los pobladores de Cauca y Huila afectados por la avalancha de 1994.

01 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

En un foro que se realizó ayer en Santander de Quilichao (Cauca), dijo que demandará a la Nación por los efectos negativos que la Ley genera contra el desarrollo social y cultural de las comunidades afectadas con el desastre natural.

Esa demanda agregó supone la creación de un fondo de compensación para aquellas comunidades que seguimos esperando del Estado una atención justa y equivalente a la esperanza de desarrollo que tenemos .

En el certamen, al que asistieron unas 350 personas, entre estudiantes, representantes indígenas y voceros comunitarios, Piñacué dijo que las empresas deberán demostrar que efectivamente están incorporando a la gente de la región.

El representante a la Cámara Gustavo Petro fue más duro. Dijo que la Ley es el mejor ejemplo de evasión del país. No se justifica que a cambio de 3 mil empleos ofrecidos a la gente de la región se dejen de pagar impuestos por 700 mil millones de pesos .

Según Petro, la oferta de empleo se concentra en unas 70 ó 100 empresas, de las 1.500 constituidas.

Falta mano de obra La Ley, cuyos beneficios entraron en vigencia en 1995 y se extenderán hasta el 2005, fue considerada como una solución al desempleo de unos 25 municipios del norte del Cauca, entre los que se encuentran Santander de Quilichao, Caloto y Puerto Tejada.

Sin embargo, la realidad resultó diferente. Para los habitantes y algunos gobernantes la norma se quedó en expectativas. Señalan a las empresas que se están asentando en los parques industriales de la zona afectada por la avalancha porque, según ellos, no están contratando a personal de la región, que era uno de los compromisos.

La queja se generalizó. En la primera audiencia ambiental, realizada el pasado 30 de octubre en Puerto Tejada, los habitantes plantearon su malestar ante los empresarios. Están trayendo gente de Cali e incluso de Pereira , dijeron varios habitantes.

Todo quedó en una falsa expectativa , dice lacónicamente el presidente del Concejo de Caloto, Leonel Muñoz.

El gobernador del Cauca, César Negret Mosquera, algunos alcaldes de la zona y los empresarios admitieron la situación, pero la justifican.

El principal problema que tiene el norte del Cauca es el alto déficit de educación en el área de capacitación , afirma. Un estudio del Sena lo corrobora (Ver recuadro).

Para el secretario de Desarrollo del Cauca y promotor de la Ley Páez, José Ramón Burgos Mosquera, la escasa capacitación de la población afecta la vinculación laboral porque buena parte de las 1.198 empresas que se han generado en la zona y que se instalan en los 11 parques industriales, utiliza tecnología de punta .

Piñacué piensa otra cosa y pidió a los empresarios demostrar que en el norte del Cauca no hay gente capacitada. Estamos convencidos de que eso no es cierto. No tenemos los altos técnicos en computación, pero en la región sí se cuenta con gente capaz de ayudar en su desarrollo .

No somos obreros En el encuentro varios representantes indígenas paeces rechazaron el propósito de los empresarios de vincularlos como obreros. Andrés Betancurt Conda, del resguardo indígena de Jambaló, dijo: no queremos ser pajones de los empresarios, lo que buscamos es tierra y facilidades para cultivarla .

En una reunión de los 12 cabildos indígenas la semana pasada en Huellas (Caloto), se acordó rechazar esa oferta laboral.

El gobernador Negret dijo que se está conversando con los empresarios para crear un fondo fiduciario de inversión social destinado a mejorar la cobertura educativa, en el que ellos aportarían el uno por ciento de su inversión total, que se destinaría a poner en funcionamiento un centro tecnológico, cuya construcción se proyecta en la vereda Periconegro de Caloto, sobre un terreno de tres hectáreas donadas por el ingenio La Cabaña.

Las comunidades de los paeces también tomaron distancia en torno a la propuesta del fondo. Nuestra forma de ver la vida y el desarrollo es diferente a la que tienen los empresarios , aseguró el miembro del resguardo de Jambaló. En la zona norte habitan 180 mil indígenas.

Y se lamentó de que en la región se ha contado con el apoyo de entidades oficiales, Ong y organismos internacionales que han ayudado en su desarrollo como comunidades, pero sin irrespetar su autonomía ni su cultura.

LA FALTA DE capacitación técnica de los pobladores del norte del Cauca es uno de los obstáculos para los empresarios que se están instalando en la zona por la Ley Páez.

MUCHOS OPERARIOS En el sur del Valle y el norte del Cauca hay muchos operarios y ayudantes de fabricación y pocos representantes de ventas.

Según un reporte consolidado entre 1994 y julio de 1998, dado a conocer por el Centro de Información para el Empleo (CIP) del Sena en Cali, en la región existe un exceso de oferta en 29 oficios.

El cargo para el que existe más oferta es el de operario y ayudante de fabricación, para el que se han presentado 8.756 postulantes de los 40.744 que representan el exceso.

Mientras tanto, el déficit de personal, es decir, lo que demanda el mercado, es de 7.957 personas.

El perfil de mayor déficit son los representantes de ventas, donde faltan 3.763 personas.

Las empresas también requieren vendedores técnicos (540), soldadores y oxicortadores (290), meseros y capitanes (286), operadores de máquina plana y fileteadora (269), mecánicos electricistas (251), auxiliares de estadística y encuestadores (198) y operadores de máquinas herramientas (193).

ENFRENTAMIENTO POR UN LOTE Popayán Hasta la donación de un lote que cuesta tres mil millones de pesos ha entrado en juego en la búsqueda de soluciones a la crisis educativa del norte del Cauca.

Por este terreno de tres hectáreas, ubicado en la vereda Periconegro de Caloto y donado por el ingenio La Cabaña, recientemente se revivió una controversia entre el rector de la Universidad del Cauca, Rafael Vivas Lindo, y el gobernador César Negret Mosquera, quien preside el consejo superior del centro de estudios, quien dijo que el rector desechó la oferta del lote.

Por su parte, el secretario de Desarrollo, José Ramón Burgos, dijo que la universidad desechó la oferta porque no le interesa. Por eso tiene previsto cambiar su nombre por la universidad de Popayán .

El rector Vivas les salió al paso a las críticas. La Universidad no puede concebir la educación únicamente en la construcción de nuevas sedes, porque la descentralización educativa debe ser permanente, no estática , dijo.

Sobre el ofrecimiento del lote, el rector dijo que hasta la fecha no se ha recibido ninguna oferta formal sobre donación alguna y en caso de presentarse, se tendrían que analizar las implicaciones .

Dijo que en los últimos cuatro años se ha logrado duplicar el número de estudiantes que ingresan al alma máter, lo que indica que se está mejorando y ampliando la cobertura en la Universidad, en su sede, que es Popayán.

Foto Oswaldo Páez