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LA DOBLE CALZADA

Aunque no lo creamos, esta obra tiene que ver con la pirinola sin que queramos por ello decir que el Estado es mockusiano y de realizarse a ella se referirá la historia como antes de y después de la doble calzada, tal será su trascendencia y su impacto para alrededor del 30% de colombianos y para todos en general.

01 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Esta gran vía será el tallo de ese árbol de infraestructura vial cuyas ramas serán los santanderes, el norte de Boyacá, Arauca y Casanare por los cuales se irradiará la savia del progreso, del desarrollo de las regiones agropecuarias, industriales, turísticas fronterizas, la gran despensa para Bogotá, el acceso al más paradisiaco de los paisajes para las gentes de otros lares, la facilidad del retorno para esos paisanos que ante la falta de oportunidades emigraron y a los cuales ahora les encantará el regreso, así sea de visita para las fiestas patronales.

Su culminación será un ejemplo para el país de lo que puede el esfuerzo articulado del Estado y de los particulares, sumados por la preocupación de los dirigentes regionales que hoy deben demostrar su fortaleza, unidad y capacidad de gestión frente a una obra de tan magna trascendencia. Por tanto, es oportuno que reflexionemos acerca de esta articulación: Con ella el Estado pretende cumplir su responsabilidad de mejorar la infraestructura de comunicaciones entre sus regiones y es un escenario vital para que los particulares hagamos expresión concreta de lo que es nuestra responsabilidad como personas y cabezas de familia, célula de la sociedad, ante el colectivo social, en el entendimiento que proyectos y formas de financiación como está bien han debido aplicarse en otras regiones.

Las plusvalía Esta reflexión es necesaria y pertinente porque si bien el Estado dispondrá los recursos para financiar las obras, es legítimo que los recupere para seguir utilizándolos en inversión en otros lugares del país que también requieran obras de magnitudes similares en procura del bienestar general.

Por eso, me permito llamar la atención acerca de la responsabilidad ya invocada para devolver al Estado, como beneficiarios directos de la obra, la cuota que determinen estados financieros del proyecto y que como propietarios de los predios o usuarios del transporte, empresarios y pasajeros, nos correspondan retornar al Estado.

En un caso se retornará parte de la plusvalía que genera la valorización de los predios y en el otro caso se retribuirá con los peajes por el uso de la vía que significará mayor seguridad vial, menor tiempo de desplazamiento, menor mantenimiento y más larga vida útil del parque automotor que la circulará e igualmente con parte del valor del tiquete que pague el pasajero se contribuirá a reponer lo que se gana en calidad de vida consistente en el ahorro de vidas humanas que actualmente se pierden en la carretera de la muerte y como resultado de la alta accidentalidad por el estado y congestión de esta vía. Estas decisiones y retornos económicos serán de lo más legítimo que haya pretendido el Estado, de sus ciudadanos, por el esfuerzo realizado.

Esfuerzo mancomunado Por lo anterior, hago la invitación a que seamos visionarios y adoptemos una actitud positiva para sacarle provecho a esta inversión: los propietarios de terrenos deberán mejorar la productividad de la explotación integral de la tierra en agricultura, minería y turismo, entre otros; los empresarios del transporte de carga y pasajeros deberán mejorar la calidad de los servicios ofertados conforme a la nueva legislación del transporte, a la cual nos referiremos en posteriores ocasiones, que brinda oportunidades para mejorar la competitividad de esta actividad; los usuarios del servicio de carga, remitentes y destinatarios, deberán reconocer los fletes justos que le permitirán contar con los productos transados Just on time - Justo a tiempo-; los pasajeros deberán reconocer, con el valor de los pasajes, la calidad de vida de la cual disfrutarán al disponer de una insuperable seguridad vial; la comunidad empresarial, en general, deberá disponer la infraestructura de servicios para atender con sentido paisa , al visitante.

Así las cosas, esta obra portentosa será pues el resultado del esfuerzo conjunto y continuado en el tiempo, ejemplo de los valores y principios que deben animar a gobernantes y ciudadanos ejemplares, ajeno a diferencias sociales y partidistas y propio de la unión de voluntades. Por eso, saludamos la actitud del Gobierno Central y del Ministerio de Transporte , en este caso, de liderar y de considerar a esta obra dentro de sus prioridades y de poner las cartas sobre la mesa y venir hasta el corazón de Boyacá a concertar las condiciones para hacerla una realidad en el corto plazo, lo cual nos permite concluir que es bienvenida la concertación al mejor estilo de la pirinola: Todos Ganan, Todos Ponen .

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