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LA SITUACIÓN FISCAL Y EL CLIMA DE NEGOCIOS EN EL 99

Los efectos del gasto público sobre la tasa de interés son una de las principales conexiones entre la situación fiscal y el clima de negocios. Un déficit público muy alto, como el que tiene hoy el país, se puede financiar en los mercados internacionales (hoy deprimidos) o con recursos del crédito interno. En lo corrido de la década, el país ha tendido a financiar su déficit público, en una alta proporción, en el mercado interno de crédito. El efecto de esta estrategia ha sido una presión al alza en las tasas de interés, lo cual representa un desestímulo al sector privado.

21 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

En este contexto, los esfuerzos del gobierno por equilibrar las finanzas públicas deberían tener un efecto positivo, es decir una reducción, en las tasas de interés. Para ello el gobierno utilizó la emergencia económica y ha tramitado la reforma tributaria. Claramente ello aumentara los recaudos del gobierno. No obstante, el equilibrio fiscal sólo se alcanzará si se realiza un esfuerzo similar en disminución del gasto público. Entonces, si se aumentan los ingresos del gobierno y se disminuyen sus gastos hasta lograr un punto de equilibrio, el fisco no tendrá que recurrir al crédito interno y por esta vía desaparecerá uno de los estímulos a las altas tasas de interés. Si ello sucede, el sector privado se beneficiará con una reducción de las mismas y podrá reanudar sus proyectos de inversión.

La teoría es clara, pero como siempre la realidad es mucho más compleja. Primero, hoy no es claro cuál ha de ser el monto real de los ingresos frescos del gobierno. La reforma tributaria, no la que presentó el gobierno sino la que finalmente salió del congreso, no permite saber (al menos hoy) si la disminución de un punto del IVA, será compensada por el aumento de su base. Segundo, la utilización de la emergencia económica le reportará al gobierno recursos realmente importantes que tendrán que ser sumados a los de la reforma tributaria; no obstante, sus efectos sobre el programa de privatizaciones, particularmente en el retraso de las negociaciones que estaban en curso, aún no han sido estimados. El tercer elemento será el comportamiento de la actividad económica, pues de su dinamismo dependerá el comportamiento de los recaudos tributarios. Si continua la tendencia de estancamiento o desaceleración, los recaudos por impuesto de renta e IVA caerán.

En el ajuste fiscal las dudas son aún mayores. Primero, aún no es claro dónde se van a realizar los recortes, ni cuál va a ser su magnitud. Segundo, si se realizan los ajustes a la nómina estatal, su efecto inmediato no será una disminución del gasto público, sino todo lo contrario, un aumento ya que el pago de las indemnizaciones así lo obligaran. Con todo ello es claro que el gobierno ha venido tomando, o anunciando, medidas que deberían mejorar la situación de la tasa de interés, sin embargo no es claro si serán suficientes en particular en el frente del gasto. Claro, luego queda el tema de la política monetaria y sus efectos sobre la tasa, pero ese es tema de otro debate.

Ha sido profesor de la Facultad de Administración. En la actualidad realiza estudios en la Universidad de Oxford.