Archivo

GREENPEACE TRAS LOS CAZA-BALLENAS

La asociación ecologista Greenpeace, que bloqueó ayer en el puerto de Numea (territorio francés de Nueva Caledonia) el navío ballenero japonés Kyo Maru, se propone con esta acción obligar a los japoneses a renunciar a cazar ballenas en el santuario de los mares australes .

08 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Voceros de Greenpeace señalaron que Japón aumenta regularmente sus actividades de caza ballenera recorriendo los mares australes que bordean el continente antártico. Con ello, viola el santuario instaurado en 1994 por la Comisión Ballenera Internacional, que aplicó con esa medida la propuesta del gobierno francés de prohibir toda caza comercial en esta región.

Greenpeace recordó que Japón fue el único país que se opuso a la creación de este santuario austral, y que desde esa fecha Francia se ha opuesto siempre firmemente a la caza ballenera en los mares australes.

Ayer , militantes de Greenpeace trabaron con cadenas las hélices del harponero Kyo Maru. Paralelamente, otros cuatro militantes se encadenaron al Kyo Maru y al Nisshin Maru, barco-factoría de la misma flota, enarbolando banderolas en las que se exigía que se pusiera fin a la captura de ballenas.

Greenpeace denuncia como un insulto a la ciencia el argumento de los japoneses, que presentan la caza de la ballena como una actividad útil a la investigación científica, cuando su motivación es en realidad comercial.

Según la organización ecologista, tres empresas japonesas, Maruha, Kyoku y Nippon Suisan, poseen cada una un 32 por ciento de la flota ballenera nipona, que este año invirtió 20 millones de dólares en un nuevo navío.

Por su parte, Verdes Pacífico, un nuevo partido político surgido de la organización ecologista neocaledonia Acción Biosfera, hizo un llamamiento a los habitantes de Nueva Caledonia para que acudan este lunes al puerto de Numea a respaldar a Greenpeace.

Acción Biosfera organizó ya el miércoles pasado una manifestación contra la presencia de barcos balleneros japoneses en Numea. El nuevo partido político pidió a los representantes del Territorio que se pronuncien al respecto, y recordó que el propio gobierno japonés está sumamente dividido sobre esta cuestión .