Archivo

LA VERDADERA HISTORIA DE GUILLERMO TELL 2

04 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

(REF) El espectáculo de Guillermo Tell se había vuelto muy popular, y cada semana acudía gente de todas partes a hacer sus apuestas y a comer pastel de manzana o queso de cabeza, según fuera el caso en la cabaña rustica de los Tell.

El porcentaje de apuestas ganadas por el taita era admirable y estaba ganado buena plata. Tanto que, alguna vez que falló, hubo dinero de sobra para los gastos de hospital y el ojo de vidrio del pequeño Johannes falleció de saeta aguda un año más tarde. La verdad aguda un año más tarde. La verdad es que Guillermo no le gustaba apostar con los hijos que habian sobrevivido a un accidente de tiro. Lo considera de mal aguero. La prueba es que ninguno logró sobrevivir a dos accidentes