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JALÓN DE OREJAS A PASTRANA EN DD.HH.

A menos de cuatro meses de gestión, el gobierno del presidente Andrés Pastrana, recibió ayer su primer jalón de orejas en materia de Derechos Humanos (DD. HH.).

04 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La organización Human Right Watch, en su informe anual presentado en Washington, dijo que la nueva administración poco o nada ha hecho por avanzar en la protección de los Derechos Humanos.

A pesar de la gravedad del problema, el gobierno Pastrana no ha presentado todavía un plan coherente que ataque el problema, y no ha dado ningún paso para romper el patrón de impunidad en el que se mueve el Ejército , dijo José Miguel Vivanco, director ejecutivo para América de esta ONG.

Además, dice Vivanco, el tema de los Derechos Humanos se está quedando por fuera de la mesa de negociaciones en el proceso de paz y sin duda no constituye una de las prioridades del actual gobierno colombiano.

Pero lo más grave, según el directivo, es que la administración Pastrana parece condicionar la protección de los DD.HH. al éxito de las conversaciones con la guerrilla. Cuando se condiciona la lucha por los Derechos Humanos a un totalmente incierto proceso de paz que avanza un paso y retrocede dos, las posibilidades de mejoría desaparecen , dice Vivanco.

El informe de la organización, la más prestigiosa de Estado Unidos, crítica la incapacidad de la administración para reformar el código penal militar, la composición de la cúpula del Ejército y la falta de garantías para los defensores de Derechos Humanos.

Cuando uno ve la composición de la cúpula militar, con personas que están siendo objeto de investigación penal por violaciones a los Derechos Humanos -caso Rito Alejo del Río, general Jaime Uscátegui y hasta el propio jefe del Ejército, general Enrique Mora Rangel, a quien se le acusa de haber ordenado el allanamiento de la sede de Justicia y Paz; uno se pregunta si existe un real compromiso del Gobierno en hacerle frente a esta situación , dijo.

Añadió que el nombramiento del vicepresidente Gustavo Bell como alto comisionado para los Derechos Humanos no ha servido para nada.

El informe también crítica la doble moral del gobierno de Estados Unidos, que mientras por un lado reconoce y condena abiertamente los nexos entre paramilitares y el Ejército colombiano, a su vez estrecha los lazos con el fuero castrense, como se vio en la cumbre de ministros de Defensa que se realizó esta semana en Cartagena.

Como en años anteriores el informe fue especialmente duro con los paramilitares, a quienes responsabiliza del 73 por ciento de las muertes que dejó la violencia en el primer semestre de 1998.

Sobre el Ejército colombiano, dice el informe que cometió este año graves violaciones de los derechos humanos y, en ocasiones, apoyó las matanzas perpetradas por paramilitares.

Además, dijo que los grupos guerrilleros fueron los responsables de más de la mitad de los 1.088 secuestros cometidos en los siete primeros meses del año.

También se anota que las Farc usaron los cadáveres de las víctimas como trampas mortales (con explosivos en su interior). Sobre el Eln dice que asesinó a familiares de los desertores y que instaló minas quiebrapatas en vastas zonas del país