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SUBE OCUPACIÓN HOTELERA

El sector turístico colombiano espera compensar en esta temporada de Navidad y Año Nuevo el desierto que atravesó durante todo 1998. Los viajeros escasearon y, por lo tanto, la ocupación hotelera estuvo lejos de ser satisfactoria.

26 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La crisis económica con sus secuelas de elevado desempleo y altos intereses para financiar cualquier actividad, incluidas la recreación y el turismo, junto con la delicada situación de inseguridad en muchas carreteras, tuvieron un fuerte impacto negativo en la industria turística.

Esa mala racha se ha intentado contrarrestar con descuentos en las tarifas hoteleras, planes atractivos para las familias y algunas facilidades de financiación para cubrir los gastos de movilización y alojamiento de quienes quieren salir por unos días de su sitio de residencia.

No todas las ciudades, sin embargo, son focos permanentes de atracción para el turista típico. Algunas poblaciones son frecuentemente visitadas por hombres de negocios, y diciembre no es la época más propicia para esta actividad; otras ofrecen al viajero unos pocos días de feria, con las fiestas taurinas como argumento central para llamar su atención.

Otras más venden su sol y sus playas marinas o su clima cálido y sus piscinas que invitan a alejarse de la tierra fría; incluso algunas venden la tranquilidad propia de la provincia y los pasajes rurales en contraste con el agite y el bullicio de la gran ciudad.

Aeropuertos como Eldorado de Bogotá han mostrado una alta afluencia de público a partir de mediados de diciembre, incluso en aquellos vuelos programados para las últimas horas de la madrugada y primeras de la mañana.

Las vías terrestres de salida de la capital colombiana hacia el norte, sur y occidente se han visto congestionadas por la gran cantidad de vehículos, cuyos ocupantes, presumiblemente, viajan en plan de descanso.

Muchos viajeros, por supuesto, se alojan en casas y viviendas de familiares, pero su consumo contribuye a una mejoría en los ingresos de los diferentes eslabones de la cadena del turismo.

Ocupación, un buen indicador Aunque a estas alturas del partido los gremios de la rama turística no disponen todavía de cifras, el nivel de ocupación hotelera les sirve de indicador para saber, de manera aproximada, cómo finalizará la temporada.

Así, por ejemplo, San Andrés, un destino que siempre está en la mente de los habitantes del interior del país, está a reventar, de acuerdo con lo expresado por el presidente de Cotelco, gremio de los hoteleros, Alvaro Cala. Una buena señal de que el negocio turístico en la isla anda bien por estos días.

San Andrés está full , dijo Cala, lo que significa que habitaciones y camas están en su nivel óptimo de ocupación.

Acerca de la situación de Cartagena y Santa Marta, dos perlas turísticas de la Costa Atlántica, el directivo comentó que por las consultas realizadas entre los empresarios hoteleros se deduce que está bien, aunque no tanto como esperaban para compensar la debilidad de 1998.

El nivel de ocupación oscila entre 65 y 70 por ciento en esas dos ciudades. Satisfactorio, pero no el mejor. De todas maneras habrá que esperar a que finalice la temporada alta para conocer con certeza el balance hotelero en particular y el turístico en general.

Feria de Cali, una oportunidad Después de ocupaciones de entre el 50 y 70 por ciento durante el año, el sector hotelero de Cali espera una recuperación estos últimos días de diciembre y lograr llenos de entre el 75 y 90 por ciento.

En Cali los hoteles de cuatro y cinco estrellas ofrecen unas 1.000 camas, que sumadas a las de dos y tres estrellas superan las 3.000 camas. El balance del año varía entre uno y otro grupo, según los servicios y tipo de usuario hacia el que están destinados.

La jefe de Relaciones Públicas del Hotel Intercontinental, María Claudia de Alvarez, señaló que con ocasión de la Feria de Cali se espera una ocupación de entre el 70 y 80 por ciento. Durante 1998 estuvo entre el 50 y 60 por ciento. Este año ha sido difícil por las condiciones del país y de Cali. Las expectativas para 1999 son buenas. El Hotel, que tiene 300 habitaciones, se ha especializado en congresos y seminarios. Creemos que podemos mantenernos en este tipo de servicio , dijo la directiva.

El Pacífico Royal, con 146 habitaciones, espera un lleno del 85 por ciento, para lo cual está ofreciendo una tarifa especial de temporada.

En el Hotel Aristi, con 166 habitaciones, la ocupación en 1998 ha estado entre el 40 y 45 por ciento. Este ha sido un año regular. Se espera tener un 85 o 90 por ciento de ocupación. Esto no permite recuperarse, pero sí es un respiro. Tenemos un plan especial con tarifas atractivas , expresó un directivo del hotel.

César Bernal, de la Casa del Alférez, manifestó que dispone de 60 habitaciones. Como se trata de un hotel especializado hacia el sector ejecutivo, se espera un 50 por ciento de ocupación. Agregó que el resultado de año es satisfactorio, con un 65 por ciento de ocupación. Para la Feria tienen un plan promocional.

Manizales: como para salir corriendo Como miedoso calificaron algunos hoteleros de Manizales el año que termina, en el que se registró un fuerte descenso en el nivel de ocupación con respecto a 1997.

CAFE 7 días hizo un sondeo entre los principales hoteles de la ciudad y encontró que la caída más severa la sufrió el hotel Escorial, que de una ocupación del 30 por ciento en 1997 pasó a 18 por ciento.

Pilar González, contadora del establecimiento, dijo que después de la Feria de Manizales, en enero pasado, la ocupación se vino al piso. El año fue miedoso, como para salir corriendo .

En el hotel Carretero el descenso en la ocupación no fue tan dramático. Mientras en 1997 fue del 41 por ciento, en 1998 fue del 39 por ciento.

Los hoteleros esperan que la ocupación mejore en 1999 por la eliminación del IVA para esta clase de servicios.

Sin embargo, ha habido poca demanda de reservaciones para la próxima Feria de Manizales, que se realizará entre el 3 y el 10 de enero.

Medellín, más alternativas Tradicionalmente, Medellín ha sido un destino de negocios y no un destino recreativo.

Por eso, para el Hotel intercontinental, el más importante de la ciudad, diciembre es un mes flojo , según Andrés Sáenz, gerente de Recepción.

En esta época los negocios merman , explicó Sáenz. En efecto, la ocupación promedio de este año (para ellos octubre 1997-octubre 1998) fue de 42 por ciento y la de diciembre está por el orden del 30 por ciento.

Entre semana la ocupación sube al 60 por ciento y los fines de semana baja a un 20 por ciento.

Teniendo en cuenta que el Inter tiene 294 habitaciones, el 30 por ciento de ocupación en diciembre, representa unas cien habitaciones ocupadas en promedio.

Para cambiar la tradición como destino de negocios únicamente, para estos días los hoteles de Medellín han diseñado planes especiales pues la ciudad ofrece otros atractivos como los alumbrados o la posibilidad de hacer compras.

El hotel Dann Carlton de Medellín, que inició operaciones en agosto de 1997, tiene 181 habitaciones habilitadas y ha tenido una ocupación promedio de 46 por ciento durante el año.

En diciembre, el promedio de ocupación ha sido del 55 por ciento. Durante la semana es bueno y en fines de semana baja , dice Juan Carlos Caballero, de reservas.

Perpectivas para 1999 El optimismo es la nota predominante entre los hoteleros colombianos para 1999, no obstante las previsiones de los expertos sobre lo que será el comportamiento económico el próximo año.

Ese sentimiento se fundamenta, principalmente, en dos hechos: la eliminación del impuesto al valor agregado (IVA) al servicio de hospedaje, decidida en la reforma tributaria aprobada a mediados de este mes, y los acercamientos con la subversión tendientes a iniciar negociaciones para un proceso de paz.

No aplicar el IVA a la hotelería, dijo el presidente de Cotelco, Alvaro Cala, abarata este servicio y puede estimular un mayor flujo de turistas tanto nacionales como extranjeros.

Frente al proceso de paz, Cala señaló que los hoteleros mantienen una actitud positiva por sus efectos en la seguridad en las carreteras, que también aumentaría el número de turistas que se desplazan por este medio.