Archivo

ORDENAN CAPTURAR A CARLOS ALONSO LUCIO

La Corte Suprema de Justicia ordenó ayer su captura por los delitos de estafa y falsa denuncia, por los cuales tenía ya una medida de aseguramiento que le impedía salir del país.

04 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La Sala Penal de la corporación decidió revocar dicha medida y ordenar al Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y a la Interpol la detención preventiva de Lucio, ya que según información revelada por EL TIEMPO y confirmada después por la Corte Suprema, el senador salió del país el 7 de octubre pasado rumbo a Cuba, incumpliendo así con el compromiso que tenía con el alto tribunal de no abandonar el país.

De acuerdo con información confirmada por las embajadas de Colombia en Ecuador y en Cuba, en esa fecha Lucio tomó en Quito el vuelo 526 de la aerolínea TAME hacia Guayaquil, en donde abordó el vuelo 504 de la misma empresa con rumbo final a La Habana.

Y es precisamente en la zona turística de esa ciudad, donde un funcionario diplomático vio en repetidas ocasiones al congresista en el bar Las Dos Gardenias, al que según le informaron, éste asistía con frecuencia.

Con esos amigos...

La medida de aseguramiento que tenía Lucio en su contra desde el 16 de julio pasado, obedece a que cuando en 1992 el hoy senador se lanzó a la Alcaldía de Bogotá, un amigo suyo, Germán Enrique Prieto Heredia, le vendió de manera ficticia un local comercial y un laboratorio fotográfico para que le fueran otorgados dos créditos para financiar la campaña.

Sin embargo, Lucio jamás devolvió los bienes a su amigo y cuando éste decidió tomarlos por su cuenta, el congresista lo denunció ante la Fiscalía que al precluir la investigación contra Prieto, remitió el proceso a la Corte Suprema.

Un congresista rebelde Lucio se encuentra vinculado también al proceso que la Sala Penal de la Corte sigue contra los 109 congresistas que absolvieron al entonces presidente liberal Ernesto Samper, en el cual se rehusó a contestar la indagatoria.

Según el senador, el artículo 185 de la Constitución Nacional que consagra la inviolabilidad de los congresistas por sus opiniones y sus votos, ampara también la actuación que tuvieron durante el proceso que se llevó a cabo en la Comisión de Acusación e Investigación de la Cámara de Representantes contra Samper y que terminó con la preclusión de la investigación en su contra.

En concordancia con su pensamiento, Lucio denunció a los magistrados de la Sala Penal ante la Comisión de Acusación aduciendo que al abrir la investigación contra los parlamentarios, incurrieron en prevaricato.

El caso lo asumió el representante liberal Pablo Ardila, quien en un proceso relámpago vinculó mediante indagatoria al magistrado de la Sala Penal Jorge Aníbal Gómez Gallego, quien además de ser el ponente del proceso contra los congresistas, lideraba la investigación contra Lucio por falsa denuncia y estafa. Después de rendir indagatoria ante Ardila, el magistrado Gómez quedó impedido para continuar el proceso contra los congresistas y contra Lucio.

Fue así como esas investigaciones quedaron en manos del magistrado Edgar Lombana Trujillo, quien después de tres intentos fallidos de obtener una explicación por parte de Lucio sobre su salida del país, decidió ordenar su detención preventiva.

En caso de no lograrse su captura y de tener certeza de que Lucio aún se encuentra en Cuba, el alto tribunal procederá a pedirlo en extradición, ya que su intento de conseguir asilo político en esa isla caribeña fracasó por la naturaleza común de los delitos que se le imputan en Colombia, y porque su tío, Ramiro Lucio Escobar, fue mencionado dentro de una investigación por narcotráfico que las autoridades cubanas le siguieron a oficiales retirados de ese país.

Lucio es recordado por varios escándalos entre los cuales se encuentra la visita que hizo a los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, confinados en el pabellón de máxima seguridad de La Picota, cuando el Congreso empezaba a debatir el tema de la extradición.