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LA NAVIDAD RETORNÓ A CUBA PARA QUEDARSE

En el primer 25 de diciembre de los últimos 28 años en que Cuba celebra oficialmente la Navidad, las calles de La Habana amanecieron desiertas, ya que al parecer los residentes de la isla decidieron festejar durmiendo hasta tarde y reunidos en familia.

26 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Como expresó el cardenal Jaime Ortega en su homilía del jueves, es necesario manifestar que la Navidad es una fiesta con otras características, no es un carnaval ni tampoco una fiesta de fin de año que se puede celebrar en una plaza pública, ya que es algo íntimo y familiar .

Por su parte, el Gobierno de Fidel Castro autorizó a la Iglesia Católica a emitir un saludo de Navidad por una radio estatal en la tarde de ayer, en lo que es visto como otro paso hacia la normalización de las tensas relaciones que han mantenido el régimen comunista y la Iglesia desde que Castro llegó al poder de la isla en 1959.

Tal vez la medida más importante en dicha dirección se produjo hace un mes cuando el Gobierno declaró que la Navidad volvía a ser feriado nacional permanente, desde que en 1970 suspendiera la festividad por que, según las autoridades, interfería con la zafra azúcar.

Y aunque el año pasado, como una cortesía hacia el Papa Juan Pablo II y su visita a la isla de enero de este año, Castro permitió la celebración de la Navidad, ésta tuvo un carácter limitado y provisional.

En la noche del 24, la mayoría de las familias de la capital decoraron el árbol de Navidad, por el que antiguamente habrían tenido problemas con las autoridades, y comieron el tradicional lechón asado, mientras miles de personas acudieron a las iglesias para la Misa del Gallo, una tradición que se ha hecho más frecuente en años recientes.