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SELECCIÓN OBLIGATORIA DEL AÑO

Mientras que nos preparamos para ver Golpe de estadio el estreno de Sergio Cabrera, la atención mundial de los espectadores fue acaparada por catástrofes románticas al estilo de Titanic, y monstruos aparatosos como Godzilla, que alternaron con bichos tridimensionales, impactos profundos y cortinas de humo.

26 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Una cartelera diversificada permitió apreciar dos de las grandes obras maestras de la década: Contra viento y marea, del danés Lars von Trier, y Caro diario, dirigida por el italiano Nanni Moretti. Desde el naturalismo nórdico, que convierte una crónica del deseo conyugal en obsesión mística, o autodestructiva, al ejercicio biográfico por capítulos de quien hace del cine una prolongación de sus vivencias más íntimas.

Colombia y La Vendedora de rosas brillaron con luz propia en Cannes, Viña del Mar, San Juan y La Habana entre otros certámenes internacionales. Víctor Gaviria, su aclamado director, confirmó en el medio latinoamericano la vigencia del método neorrealista aplicado a las peligrosas calles de Medellín, en donde la supervivencia de sus niñas es un fiel reflejo del maltrato familiar y de la indiferencia social.

La coproducción hispano-argentina Martín (Hache), un proyecto concebido por Adolfo Aristaraín, expuso la confrontación moral de cuatro personajes unidos por el arte y la sangre que soportan sus respectivas crisis en el sur de España. Secretos del corazón, según el realizador vasco Montxo Armendáriz, nos conduce de la mano por un curioso mundo infantil poblado de misterios hogareños que se confunden con la ficción.

Al otorgarle una nueva dimensión a la crudeza del desembarco de los aliados en Normandía, Rescatando al soldado Ryan fue la película del año para la revista Time por mantener el honor mediante la decencia y el sentido del deber . Liberen a Truman, a su vez la mejor historia, no solo arma una ficción manipulada o teledirigida de la vida real sino que traza un formidable alegato del poder inhumano de la televisión.

Tres estupendas cintas europeas ubicadas en los Países Bajos, o en el noroeste de Francia, demuestran que algo interesante se está gestando por allí. La vida en rosa (Alain Berliner), o la visión surrealista y kitsch de la vida cotidiana belga que cuestiona la naturaleza travesti de un chico; Carácter (Mike Van Diem), el Oscar a la mejor producción en lengua no inglesa, como testimonio del odio paterno y filial en medio de una soberbia reconstrucción, y Western (Manuel Poirier), la otra cara del país bretón.

Nada más delirante que la experiencia suministrada por la escocesa Trainspotting, con la visión que conlleva descubrir el cuadro íntimo de la drogadicción por heroína y, de paso, explorar la realidad de quienes se encuentran por fuera de la sociedad. Y... un suculento manjar con el sello made in Taiwan Comer, beber, hombre, mujer que también proporciona el seguimiento de quienes comparten en familia sus logros o descalabros sentimentales