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LOS MÁS HABLADORES DEL SENADO

La televisión no sólo se ha convertido en tribuna para los actores y cantantes de moda, sino para los congresistas que ven en este medio la oportunidad de lucirse ante su audiencia, es decir, los electores.

18 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

En el período de sesiones que acaba de finalizar en el Senado de la República la congresista Piedad Córdoba de Castro se convirtió en una de las más aguerridas pero eso sí, en la que más intervino. Claro está, cuando había sesión televisada por Señal Colombia.

La senadora, que le disputa al Alto Comisionado para la Paz, Víctor G. Ricardo, el número de visitas a la cúpula de las Farc en el monte, ha hablado en vivo y en directo casi seis horas, eso sin contar lo que interviene en las comisiones de las que hace parte. La Quinta, la de Derechos Humanos y la de Conciliación nacional, la paz y el orden público.

A casi una hora de distancia se encuentra el senador Jaime Dussán Calderón, uno de los más críticos con el gobierno que tiene como récord ante las cámaras cinco horas de intervención.

Les siguen Mauricio Jaramillo con cuatro horas y 55 minutos y Edgar Perea que aunque es uno de los más escandalosos tiene a su haber tres horas y 19 minutos frente a la cámara de Inravisión.

Posteriormente está el senador Carlos Corsi Otálora con tres horas y nueve minutos e Ingrid Betancourt, quien se peleó con la mayoría de compañeros de Senado.

Sin embargo, Carlos Moreno de Caro, quien aparece en noveno lugar con dos horas y 35 minutos podría haber llegado más alto de no ser por que estuvo más de un mes con la boca cerrada como consecuencia de una sanción de la mesa directiva por hacer comentarios subidos de tono.

Dentro de los primeros 20 senadores que más hablan en el Congreso también están Samuel Moreno, Hugo Serrano y Julio César Guerra Tulena.

Que hablen Para el presidente del Senado Fabio Valencia Cossio, el respeto a la oposición lo demuestra el hecho de que los senadores contrarios al gobierno, que representan el 30 por ciento de la composición d e esa cámara, coparon el 70 por ciento de todo el tiempo de sesiones televisadas.

En un balance de la gestión de la cámara alta en el período de julio a diciembre, Valencia dijo que se presentaron 152 proyectos de ley a consideración. De estos 42 fueron de origen gubernamental, 110 de origen parlamentario y 127 de origen del Senado y 25 provenían de la Cámara.

La comisión primera recibió 50, de los cuales 12 fueron por iniciativa gubernamental y 38 parlamentarios.

En la Comisión Segunda se recibieron 29 proyectos, en la Tercera se aprobaron 11 iniciativas, en la Cuarta se recibieron 6, en la Quinta las iniciativas fueron 8 mientras que en la Sexta y Séptima se recibieron 20 y 22 proyectos respectivamente.

Durante el pasado período de sesiones, se ordenó que un senador sólo podía tener un celular con un cupo máximo de 600.000 pesos, así mismo se redujeron en un 50 por ciento los contratos de prestación de servicios y sólo se aprobaron tres viajes de congresistas al exterior, por motivos humanitarios relacionados con el secuestro del senador Carlos espinosa Facciolince con lo que los gastos por este concepto pasaron del segundo semestre de 1997 de 276 millones de pesos a 33 millones en el que terminó.

Los gastos de protocolo que fueron de 100 millones de pesos en 1997 se redujeron a 35 millones en el actual.

Así mismo, para tener un marco de control de la gestión y del gasto, se acordó con la Contraloría General de la República, previa aprobación del Consejo de estado, para la contratación por parte de esa entidad de una auditoría externa permanente para la gestión administrativa por una firma privada que será contratada mediante concurso.

Balance de Cámara Sólo 17 proyectos, es decir el 11,5 por ciento de los 146 que fueron radicados en la Cámara de Representantes, durante los últimos seis meses, se convirtieron en leyes de la República.

El balance de la llamada Cámara Baja, en el transcurso de la última legislatura, es errático, por cuanto si bien es cierto hubo comisiones como la Tercera, en la cual se aprobaron normas importantes como el presupuesto de rentas de la nación y la reforma tributaria, otras comisiones como la quinta se dedicaron a promover debates, unos con alguna trascendencia, otros menos significativos y no pocos insulsos, en los que se percibió falta de preparación de los representantes.

No se entiende que quienes tienen la pretensión de sobresalir y de analizar a fondo problemas que a toda la comunidad interesan, no se percaten de la importancia de estudiar con detenimiento los temas que van a tratar. Es imperioso que los parlamentarios se especialicen en aspectos puntuales de la realidad política, social y económica del país, si no quieren quedar en ridículo ante una opinión pública que espera respuestas concretas a dificultades específicas.

Cabe anotar que los 146 proyectos radicados en la Cámara, 137 se originaron en esa corporación, 33 en el Senado y 34 fueron de origen gubernamental.

Del total de iniciativas, 17 se convirtieron en leyes, 7 de la Cámara hacen trámite en el Senado, 27 del Senado hacen trámite en la Cámara, 13 proyectos de acto legislativo fueron archivados y tres fueron retirados por sus autores.

Sin duda, fueron aprobadas iniciativas que tienen un vasto alcance nacional, como es el caso de la Comisión Primera que dio visto bueno al acto legislativo que reforma la Constitución concediéndole facultades especiales al Presidente para el manejo de la paz. Esta iniciativa deberá volver en el próximo período al Congreso para ser estudiada en segunda vuelta, antes de convertirse en ley de la República.

Mientras la comisión segunda tuvo un balance errático, la comisión tercera pasó el año gracias a la reforma fiscal, principalmente.

Entre tanto, en la comisión cuarta, si bien es cierto que también discutió la reforma tributaria, deberá en la próxima legislatura agilizar los procedimientos para darle curso a iniciativas como la racionalización del sistema tributario de las entidades territoriales y la modificación al Estatuto Orgánico del Presupuesto.

Por su parte, las comisiones sexta y séptima se dedicaron fundamentalmente a promover debates y a estudiar algunas iniciativas que desafortunadamente no pudieron convertirse en ley.

(ver recuadro): (LOS MAS HABLADORES EN EL CONGRESO) (ver recuadro): (CMARA DE REPRESENTANTE)