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DE LA CIGEÑA AL COITUS INTERRUPTUS

Los niños y jóvenes de las escuelas colombianas ya no hablan de la mondá o la cuca sino del pene y la vagina. Pero todavía están lejos de conocer a fondo asuntos como los métodos anticonceptivos y cómo funcionan sus genitales.

03 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Esos son algunos de los hallazgos que hizo un equipo investigador al evaluar el Proyecto Nacional de Educación Sexual, liderado por el Ministerio de Educación, que lleva cinco años en marcha y sobre el que ya se van viendo las primeras luces.

Los niños ya no creen en la cigeña, pero no saben por dónde nacen los bebés , afirma Guillermo Torres, de Consultores Educativos Asociados, entidad encargada de realizar la investigación.

La mejor noticia, para el equipo, es que el tema de la sexualidad definitivamente se instaló en la escuela y ya no tiene reversa.

En sus correrías por el país escogieron 16 escuelas de toda Colombia se encontraron con que los varones, entre más crecen, más están rechazando la homosexualidad, mientras que la virginidad es un mito en decadencia, aunque, por ejemplo, en la costa Atlántica todavía se tiene como un valor fundamental.

Que no se excite Son muchas las anécdotas que para ellos ilustran cómo ven nuestros muchachos el tema. En alguna escuela antioqueña, por ejemplo, les preguntaron a los estudiantes de primaria qué harían si un adulto los tocara o acariciara de una manera que los incomodara o molestara.

Pues que me toque y me acaricie, pero que no se excite les contestó un pequeño de siete años.

En un colegio de bachillerato, a la pregunta sobre si el método del ritmo es seguro para la anticoncepción, la mayoría contestó con un rotundo y seguro SI , pero cuando se les pidió que explicarán cómo funciona exactamente ese método empezaron a patinar .

Al final del encuentro, según la investigadora Leonor Isaza, había más de un chico con cara de asustado: se acababan de enterar de que sus cuentas estaban mal hechas y de que el coitus interruptus tampoco es un método anticonceptivo seguro.

Torres afirma que ahora se ven menos revistas pornográficas y no ocurre que echen a un estudiante por llevar una camuflada dentro de los libros.

Pero, si hay menos revistas no es según los investigadores porque haya una mejor educación sexual, sino porque a través de la señal parabólica de televisión los jóvenes reciben aún más información que con las viejas y atrasadas imágenes estáticas de las fotografías.

La TV escuela En opinión de los investigadores, los medios de comunicación siguen siendo los principales maestros de los niños y adolescentes y son las campañas masivas, más que la escuela, las que explican el conocimiento que tienen de asuntos como el condón o el sida.

Además, la escuela sigue siendo un sitio cerrado que no se interrelaciona con otras entidades que trabajan la problemática sexual, como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), la Fiscalía, las comisarías de familia y las ONG.

Y si no hay relación con otras instituciones, la hay menos con los padres de familia, que, según Torres, están delegando en la escuela y los medios de comunicación la educación sexual de sus hijos.

Los maestros, aunque tienen muy buena voluntad y se comprometen con el proyecto de educación sexual, no se sienten seguros de sus conocimientos del tema y por eso la tónica es enseñar más sobre los valores el respeto y el amor que debe rodear la relación entre hombre y mujer que sobre los aspectos específicos de la genitalidad y la reproducción.

Pedro Guerrero, coordinador nacional del proyecto por parte del Ministerio de Educación, opina que la educación sexual en Colombia ya se ganó un lugar entre la tiza y el tablero, y aunque no ha cumplido la mayoría de edad va creciendo, y muy bien .

QUE SABEN Y QUE NO La evaluación del Proyecto Nacional de Educación Sexual se hizo en 16 escuelas representativas de todo el país. Las conclusiones surgieron del análisis de las respuestas escritas de maestros y alumnos. Cabe aclarar que no se buscaba hacer un informe estadístico. Los principales hallazgos fueron: En primaria (3o y 5o) Los niños hablan de los genitales como de cualquier otro órgano humano.

Relacionan lo sexual con respeto, amor y cariño, pero no hacen otras asociaciones.

Los varones y los alumnos de quinto mostraron mayor dificultad para expresar físicamente cariño a sus pares.

Ven de nueva forma los roles del hombre y la mujer, con mucha influencia de los medios de comunicación.

Saben que la cigeña no trae los bebés, pero muy poco más que eso.

No asocian la pubertad con el sistema reproductor, la eyaculación o la menstruación.

En secundaria (7o y 11o) Saben sobre sida y el condón como medio de prevención.

Salvo las mujeres de grado 11, desconocen cuál es el período de mayor fertilidad en la mujer y cuáles son los métodos apropiados de anticoncepción.

Consideran que la masturbación es dañina.

Asocian la sexualidad con afecto, respeto y autoestima y no con deseo, erotismo o relaciones genitales.

El hombre sigue siendo representado como fuerte y trabajador, y la mujer como bella, madre y tierna.

La mayoría rechaza la homosexualidad, más los hombres que las mujeres.

Relacionan la pareja con amor, respeto y comprensión. No con deseo o erotismo.