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GUERREROS Y CONCILIADORES

Víctor G. Ricardo se convirtió, de la noche a la mañana, en el adalid de los mejores esfuerzos del Gobierno en procura de la paz. Un contacto hecho de la mano del ex ministro Alvaro Leyva Durán en tiempos de campaña política, le allanó en buena medida el camino para que él y el Presidente se convirtieran en fluidos interlocutores del jefe de las Farc. Hoy, el Alto Comisionado para la Paz se prepara para jugarse una carta crucial en el diálogo frente a Pastrana y Tirofijo , el próximo 7 de enero.

27 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

El Mono Jojoy es algo así como la conciencia guerrera de la paz. Mientras Tirofijo anuncia los puentes que se van tendiendo en la aproximación con el Gobierno, él es el hombre que habla del lenguaje de los morteros. Por eso, frente al proceso hoy se le mira con más desconfianza que con fe. Sin embargo, para bien o para mal, hay que contar con él.

Monseñor Emilio Sthele.

Este prelado alemán, miembro del grupo que hizo posible el Acuerdo de Puerta del Cielo, es veterano entre los hacedores de paz. Aunque se ha preocupado por mantener un bajo perfil, sus experiencias en Centroamérica y en otros confines que estuvieron sumidos en la violencia le dan la autoridad a la hora de buscar salidas a los conflictos. Monseñor ha sido uno de los artífices de los acercamientos con el Eln en Alemania.