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FIESTAS SIN LICOR ADULTERADO

Diciembre es tiempo de compartir con los seres queridos, de dar un abrazo, de regalar sonrisas, es por excelencia un mes de alegría y de vida.

24 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Y para ser feliz lo más importante es tener salud. Por eso cuide su vida, aléjese de los riesgos del licor adulterado que abunda en esta época.

Según la Policía Metropolitana, en las fiestas de fin de año es cuando más se decomisan estas sustancias, aunque en 1998, según los datos del Centro de Investigación Criminológica (CIC), se ha registrado un caso menos con relación a 1997.

De noviembre 3 a diciembre 20 de este año la Policía realizó 11 decomisos por un valor de 156 176.000. En 1997 el valor de los 12 decomisos fue de 155 350.000.

Sin embargo, aseguró la Policía, estas cifras se quedan cortas con relación a los millares de botellas de licor adulterado que llegan a las tiendas y estancos, y que, a la postre, son adquiridos por los consumidores.

El licor falsificado o fraudulento tiene la apariencia del oficialmente aprobado pero no procede de los fabricantes autorizados. Puede aparecer con el nombre de la bebida real o uno similar, la clave para diferenciarlo radica en su envase, rótulo, empaque o etiqueta (ver recuadro).

El alcohol adulterado es aquel al que se le han sustituido total o parcialmente sus componentes principales, se le han adicionado sustancias no autorizadas o han sido sometidos a tratamientos que simulan, ocultan o modifican sus características originales.

El licor también puede ser adulterado transformándolo total o parcialmente en sus características como color, sabor y olor con agentes físicos, químicos o biológicos.

Los riesgos Consumir licor adulterado trae graves consecuencias al organismo como la ceguera e, incluso, la muerte, pues el metanol al llegar al hígado se convierte en formol.

Las manifestaciones más frecuentes son estado de embriaguez con poca ingestión del licor, ardor en la boca del estómago en el momento de tomarlo o poco tiempo después, intenso dolor de cabeza, visión borrosa, agresividad sin causa aparente, pérdida de conciencia y convulsiones.

Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas la persona no debe aplicarse ninguna medida casera y debe ser trasladada al centro de salud más cercano llevando el producto ingerido.

En caso de emergencia se puede acudir a la línea telefónica 125 del Centro Regulador de Urgencias de la Secretaría Distrital de Salud.

Si va a comprar licor hágalo en almacenes de cadena y tiendas grandes o pequeñas reconocidas, no lo haga en ventas ambulantes, parques, casetas y establecimientos no autorizados, y especialmente desconfíe de precios más bajos de los habituales.

A igual que los consumidores los expendedores de licor deben sospechar de productos que les sean ofrecidos a un costo menor de lo normal.

Para colaborar en la identificación del alcohol adulterado o falsificado, los expendedores pueden solicitar asesoría y análisis de licor sospechoso en las oficinas de medio ambiente de los hospitales de cada localidad.

Brindis con cuidado *Adquiera el licor en sitios conocidos como supermercados, almacenes de cadena y establecimientos de confianza. Además, verifique que vengan completamente sellados.

*Observe que las tapas, estampillas o bandas de seguridad y cierre no tengan ninguna irregularidad. Las letras y dibujos impresos en la tapa deben ser claros y nítidos. También resistentes al rayarlas con la uña.

*Revise que la botella no tenga sedimentos o elementos extraños en el fondo, o que el contenido tenga una apariencia turbia.

*Toda botella de licor extranjero tiene mínimo tres estampillas de seguridad: la del lugar de origen, la de control aduanero y la de consumo o rentas del departamento.

*Si detecta algún olor o sabor extraño no lo consuma.

*No consuma licores previamente destapados.

*Recuerde que toda botella debe especificar la clase de bebida, su concentración, tiempo de maduración, registro sanitario