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LA 15 SE ARRIENDA O SE VENDE

El dueño del almacén de vidrios, la vendedora de la boutique, la gerente de los hoteles... Todos se quejan del bajón de las ventas en la carrera 15, desde agosto, cuando empezaron las obras de recuperación de espacio público en ese sector.

05 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Jimena Romero, de la boutique Arcabella, lo resume así: Hay semanas que pasamos en blanco.

Pero la angustia no es solo de quienes están, como Jimena, entre las calles 82 y 90, donde actualmente hay obras. El eco de problemas como no tener parqueos y el desnivel de los andenes llegó a donde estas seguirán.

Estamos aterrados con lo que viene. Ya tenemos un barrizal porque rompen y no pavimentan dice Edgar Gutiérrez, propietario de Vidrio Country, en la calle 75.

Y en esa esquina empieza a verse un panorama que se repite a lo largo de la 15 hasta la calle 100 en ambos costados: avisos de arrienda, vende o nos trasladamos.

En un recorrido rápido, se pueden contar 8 anuncios de venta, 46 de arriendo y 5 de traslado y 10 locales cerrados. Uno de los más llamativos es el de muebles Falope.

María Cristina Rodríguez, propietaria de este almacén, dice que el caos actual se debe a que no hicieron parqueaderos antes de quitar los que existían frente a los almacenes.

Decidimos abrir almacén en la avenida 19 poco antes de que empezaran las obras. Estamos esperando que se venza el contrato de arriendo del de la 15 para entregarlo.

Hay clientes que quieren cerrar locales por el caos de las obras y la falta de parqueo explica Inés Montoya, secretaria del departamento de arrendamientos de Edgar González y compañía. También hay apartamentos y oficinas que llevan mucho tiempo desocupados por esa causa.

En otros casos, la larga espera para ser arrendados o vendidos se debe a la crisis general de la economía, según la compañía Corredor y Gómez.

Otro sector que está pensando en cerrar es el de los hoteles. Estela Martínez es la gerente de los hoteles Country 87, Charlotte y Colón.

Estamos pensando en cerrar dos de los hoteles pues la ocupación ha bajado del 60 al 15 por ciento. No ha servido rebajar una habitación de 88.000 a 40.000 pesos. Esto no se puede mantener así.

Ella atribuye el problema a las obras, a que les quitaron las bahías de parqueo y a que no tienen zona de descargue. Según la gerente, los clientes no tienen comodidad para salir o entrar y los proveedores ya no les quieren llevar los productos.

Frente a uno de los hoteles, en el parque de las Flores, Estela Agudelo, vendedora de flores vive el mismo drama, pero a otra escala.

Antes teníamos 15 ó 10 clientes por día. Ahora si acaso, dos o tres. Nos ha tocado que nos presten plata al 20 por ciento y pagar intereses diarios.

Esas losas parecen unas lápidas. Será bueno para la gente que camina, pero a nosotros lo que nos trae es desempleo.