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UN HURACÁN DE 16 AÑOS

Apenas hace tres meses es matador de toros. Y hace dos cumplió 16 años, pues nació en Madrid el 30 de octubre de 1982. Se le considera la revelación del toreo mundial. Un verdadero fenómeno. Un huracán del toreo dicen algunos cronistas. Ahí vamos , contesta él, con modestia, encogiendo los hombros, como queriendo significar que simplemente así han salido las cosas.

29 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La vida torera le ha salido mejor de lo que cualquiera pensaría desde el día en que en su primera comunión sus padres le hicieron una fiesta de campo y le echaron una becerra. Fue doble la bendición. No solo la de Dios, como católico, sino la de los suyos para el camino del toreo.

Vinieron muchas becerras, muchos novillos y muchos triunfos. Como el primero en una novillada picada, en Texcoco, México, país donde es ídolo. Fue el día 16 de marzo, de 1991. Es día salió la cosa muy bien, corté dos orejas , dice. Y vinieron muchas novilladas, hasta llegar a la alternativa el 18 de septiembre de 1998. Cómo le fue? es la pregunta. Fenomenal es la respuesta, corté dos orejas y salí a hombros. Fue una alternativa preciosa . Y sí que lo fue, porque pocos toreros salen por la puerta grande el día de su grado.

Ya como matador, en Valladolid, alternando con Joselito y Ponce, salió a hombros. Es un triunfador. Ha salido a hombros en las dos tardes que ha toreado en la Monumental de México. Se llevó el Escapulario de Oro en Lima, fue el triunfador de la Feria de Quito. Fue grande en Sevilla.

Es ya uno de los toreros más variados con la capa, de muchos recursos frente a los toros, de seriedad y de personalidad en los ruedos. Ha hecho más de cien paseíllos este año, siempre acompañado de su apoderado, Victoriano Valencia.

Triunfa en España y en América. Es figurón, a base de un poco de genialidad, mucho valor y bastantes sacrificios. Lleva varias cornadas, que como si se tratara de cosas menores él dice que son cornadas normales . Pero que producen escalofrío en los menos valientes. En Santander un toro me partió un pie, en Segovia sufrí otra, también tuve una en una novillada; sufrí un puntazo en la cara, pero gracias a Dios he podido reaparecer pronto .

Como novillero ya actuó en Cali el año pasado y también triunfó. Pero nadie pensaba que en esta temporada retornara como matador, y como figura. Esta tarde hace el paseíllo con el colombiano José Gómez Dinastía y el valenciano Vicente Barrera, con toros de Guachicono.

Ese muchachito, ese huracán , ese fenómeno o ese privilegiado , amable, tranquilo, de pocas palabras, deportista, nadador, tenista, que juega frontón; esa figura del toreo saldrá hoy en Cañaveralejo, trajeado con un terno frambuesa y oro. Y saldrá a triunfar, porque a eso está acostumbrado y porque en Cali me siento feliz, a gusto y ojalá haya suerte, porque este público merece grandes cosas . Es El Juli .