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¿Bianchi será el mismo...?

26 de febrero 2013 , 12:00 a.m.

La imagen es muy graciosa: aparece una gran foto de Carlos Bianchi pensativo, tocándose la cabeza con ambas manos, bajo el título '¿Cómo era...?'. Fue la nota central del martes en el diario deportivo Olé. Ante los primeros resultados adversos en esta tercera etapa boquense, surgió el comentario general en el fútbol argentino: "Bianchi ya no es el mismo, ¿se olvidó de dirigir?". Otros dicen: "Está grande", "Pasaron muchos años", "No tiene los mismos jugadores". Claro, entre aquel 1998, cuando asumió por primera vez, y hoy mediaron 15 años. Mucha agua corrió. "Boca es un cabaret", había dicho Diego Latorre, aún jugador, para graficar las internas que corrían en el vestuario azul y oro. Bianchi, con su inteligencia, su criterio y su don de gente, transformó rápidamente el night club en la institución más exitosa de Suramérica. Ganó 3 Libertadores (en otra fue subcampeón), 2 Intercontinentales y 4 torneos argentinos para los xeneizes. Claro, entonces estaban Riquelme, con 15 años menos (y sin las mañas de hoy), Palermo, con 24; Barros Schelotto, con 25, los excelentes colombianos Córdoba, Serna y Bermúdez, el notable lateral Hugo Ibarra, Wálter Samuel, Marcelo Delgado; Clemente Rodríguez era una flecha (ahora es el arco), Carlos Tévez irrumpiendo... Era otro universo de jugadores, más calificado. A uno le preguntan cómo está Boca hoy y en realidad ni Bianchi lo sabe. En esta tercera versión del entrenador, fue superado por River en los tres superclásicos de verano. No se les dio mayor trascendencia por no ser partidos oficiales. Sin embargo, empezó el campeonato, arrancó la Copa, y el que no arrancó fue Boca. De milagro sacó adelante el partido frente a Quilmes (que le ganaba 2 a 0 y falló un penal), igualó 0 a 0 con Tigre y sufrió una dura derrota con el modesto All Boys, que debió golearlo. En medio de ello, el Toluca lo venció en la Bombonera con toqueteo incluido. Esto último encendió las alarmas. El Toluca, que cayó de local ante el discreto Nacional, se floreó en cancha de Boca. Por momentos le dio una lección de fútbol.

Y ahí el país futbolero empezó a preguntarse: "¿Qué pasa con Bianchi...?". El técnico más ganador de la historia de la Libertadores (tiene 4, una con Vélez) está bajo el escrutinio del ambiente. Es posible que tantos años sabáticos hayan relajado en exceso al 'Virrey'. Pero, esencialmente, el Boca que recibirá Barcelona con estadio lleno mañana en Guayaquil es un equipo en formación. Un plantel apenas discreto, que Bianchi no eligió; lo heredó de Julio César Falcioni. El exgoleador está tratando de conocer a su tropa; hace varios cambios de un partido a otro, más que por el principio de rotación, porque reprueba lo que ve.

Un ejemplo más de que sin jugadores, ni Ferguson.