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Falleció el escritor Luis Zalamea Borda

25 de febrero 2013 , 12:00 a.m.

Una inteligencia asombrosa y un sentido del humor muy fino eran los rasgos distintivos de la personalidad del poeta, novelista, traductor y diplomático colombiano Luis Zalamea Borda, fallecido ayer por la mañana en una clínica de Miami.

Nacido en Bogotá, en 1921, llevaba varios días hospitalizado, informaron sus familiares en el país. Álvaro Castaño Castillo, fundador de la HJCK, amigo suyo desde que ambos estaban "en sus veinte", recuerda que el autor de El círculo del alacrán y Memorias de un diletante tenía "esa facilidad que tienen los Zalamea de ser cultos, graciosos y eruditos".

Zalamea era además muy buen periodista y eso se traslucía en sus textos.

Recuerda también que en una época, fue corresponsal de la emisora HJCK en México y Estados Unidos, e incluso gracias a su aporte en un programa cultural celebraron juntos la obtención de un premio Ondas.

Precisamente, en el prólogo de Memorias de un diletante (2009), otro de sus grandes amigos, Roberto Posada García-Peña, 'D'Artagnan', decía de él: "Zalamea hace gala de su vocación de reportero y su condición de testigo para narrar los mayores acontecimientos del siglo XX, como la depresión de los 30, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam y el advenimiento del siglo XXI". En ese libro autobiográfico (Memorias de un diletante), al que Zalamea dedicó ocho años de su vida, recuerda a sus grandes amigos, actores de la sociedad y la política colombiana, como Julio Mario Santo Domingo y el expresidente Guillermo León Valencia. Sin embargo, el género que más cultivó fue la poesía. Muchos de sus versos figuran en distintas antologías. Entre sus obras de este género se cuenta Requiem Neoyorquino y otros poemas.

Luis Zalamea Borda era hermano de Jorge Zalamea Borda, autor de El sueño de las escalinatas, fallecido en mayo de 1969 y primo del también escritor Eduardo Zalamea Borda (Cuatro años a bordo de mí mismo). Era reconocido como sibarita y precisamente la gastronomía fue uno de los temas que abordó en muchas de sus publicaciones, como el libro De la mesa y sus placeres. De hecho, fue colaborador asiduo, con textos periodísticos sobre la buena mesa para el suplemento dominical Lecturas, de EL TIEMPO.

Precisamente, había renunciado recientemente a seguir con sus colaboraciones debido a su delicado estado de salud. Otras de sus obras fueron The hour of giving y La Guerra de la Champaña.