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02 de febrero 2013 , 12:00 a.m.

Natalia Díaz Brochet Editora de EL TIEMPO De los tacones de 12, 15 y hasta 19 centímetros de alto, en zapatos, botas y botines, con los cuales las mujeres se ven sexys y glamorosas, ellas se pueden 'bajar' a los totalmente planos como los slippers, para verse más deportivas y relajas.

Así es la convivencia de alturas que marca la tendencia para calzado en la temporada otoño-invierno de este año, según vimos en la feria más grande de América Latina, Couromoda, en Brasil, y que sin duda también mostrará el International Footwear & Leather Show la próxima semana en Bogotá. Aquí lo más destacado.

* Tacones: una influencia retro de los años 60 y 70 hace que los tacones sean más gruesos, con formas cuadradas con plataforma adelante. Pero también están los cónicos (anchos arriba y más delgados a bajo) y los puntilla, preferiblemente sin plataforma. "Para un universo más urbano vienen las suelas dentadas, influencia entre lo deportivo y lo militar", comenta Ángela Useche, directora de la Red Conceptos de Moda de Acicam.

* Botas y botines: lo militar y lo barroco son las grandes influencias de esta temporada para este tipo de calzado, muy propio cuando el clima se enfría. Las botas estilo ecuestre, los botines más 'guerreros', las suelas dentadas y las correas de diferentes tamaños (y varias al tiempo) marcan la pauta. También se verán con flecos. Otro estilo muy distinto es el barroco: flores, hojas y escudos bordados, en dorado o plateado, sobre terciopelo y gamuza, muy al estilo del siglo XVIII, una moda muy vintage.

Tanto botas como botines se seguirán usando con los pantalones pitillo (que se ensanchan un poco), pero se verán muy bien con faldas (entubadas) y vestidos.

"Las medias de colores y formas contrastantes se usarán mucho", agrega Useche.

Aún quedan rezagos de las botas arriba de la rodilla para usar con shorts.

* Slippers: estos zapatos que utilizaban los hombres aristocráticos en el Reino Unidos para estar en casa, llegaron para reemplazar en el verano a las bailarinas. Pero encantaron y se han quedado otra temporada más en colores como el azul bic (sí, como el tradicional esfero), vino tinto, rojo, negro y amarillo quemado, con sus respectivos bordados.

Las mujeres también se amañaron con otro zapato masculino, los Oxford, pero a su estilo: con tacón alto. Y aquí también podrían entrar los creepers, esos zapatos informales -también de otros tiempos- con la suela gruesa de goma que Prada y Chanel revivieron el año pasado.