Archivo

HICE TRES AUTOGOLES EN UNA NOCHE

Si usted fuera arquero de fútbol y un defensa de su equipo le hiciera tres autogoles en una noche, qué le diría?... Pues Otoniel Quintana, arquero de Millonarios hace sus buenos años, no lo pensó mucho para responder: marquen ese negro h.p. .

06 de enero 1997 , 12:00 a.m.

Ese negro es Julio Edgar Gaviria (51) y la historia tal vez no ilustre la vida de uno de los mejores defensas centrales en la historia del fútbol colombiano, pero si es representativa. El anduvo 18 años por las canchas dejando regadas anécdotas y algo más.

De esos eternos 90 minutos no se acuerda ni el día, ni el mes, ni el año, pero lo que si tiene claro es que era de noche y se enfrentaban contra el Deportivo Cali (perdieron 3-2). No me pregunte cuántos autogoles hice, porque fueron muchos , dice él sentado en la tribuna del estadio Olaya de Bogotá, mientras suelta una carcajada que deja ver una dentadura gastada por el paso de los años.

Claro, también hizo goles. Exactamente tres. Uno de ellos fue contra Atlético Nacional. Cómo le parece que saqué un tiro de media distancia y antes de entrar pegó en los tres palos. Primero en el horizontal, después en la izquierda y, finalmente, en la derecha .

Pero, por supuesto, no todo son malos recuerdos o goles fortuitos. También está la historia de alguien que jugó siete años consecutivos 1964 al 70 con la Selección Colombia y que fue campeón con Millonarios en 1972 y con América en 1979. En ambas ocasiones con Gabriel Ochoa Uribe. Con el médico Ochoa estuve 15 años y la verdad sea dicha: él, como persona y entrenador, es inigualable .

Igual, pocos defensas centrales en el mundo podrán contar que jugaron seis veces contra Pelé. Ese ha sido el tipo más grande en la historia del fútbol. Mi balance cuando lo marqué fue bueno, claro que hay veces que él se salía y todo se complicaba .

En su vida como jugador profesional, Gaviria jugó en Nacional, Millonarios, Once Caldas, Medellín y América, equipo con el que se despidió en 1982 por la puerta grande.

En la extensa conversación el tema del licor, inicialmente, aparece de manera tímida, pero después ocupa todo el espacio. A mi siempre me gustó el aguardiente. Ahora no estoy tomando porque, por una úlcera varicosa, ando en muletas , dice, como queriendo adelantar el mes que le falta de recuperación.

Y continúa este hombre que ahora tiene el pelo absolutamente blanco. Claro que también tomaba en mi época de jugador. Yo fui muy indisciplinado. Una vez en Medellín mi tierra le dije al médico Ochoa que me iba para cine pero, claro, él no creía. Me dejó ir, pero él se fue conmigo .

Otra más. Una vez en el Creen Franier, la heladería de Galerías en Bogotá, estaba tomando con Pacho García y nos pilló Luis Rubio. Nosotros le dijimos que ya había terminado la temporada y él nos dijo que teníamos que irnos para nuestras casas y como no le hicimos caso, al otro día, en pleno diciembre, mandaron de castigo a todo el equipo para Valledupar .

Después de retirado, son muchas las cosas que ha hecho este ex jugador, hijo de Julio El Chonto Gaviria, aquel famoso arquero de Santa Fe, pero todas relacionadas con el fútbol: estuvo en Estados Unidos como jugador y entrenador, también anduvo en Urabá como técnico de los reinsertados del EPL y, ahora, es estratega y coordinador de la Escuela de Fútbol Tolima-Bogotá, un proyecto que permitirá, según él, convertir a la Capital en una potencia futbolística.