Archivo

CUIDADO! NO LO DEJE RECALENTAR

Los médicos recomiendan evitar que el termómetro suba más allá de 40 grados de fiebre. De lo contrario, los daños en la salud del paciente pueden ser fatales.

26 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En los automóviles la situación es análoga. Si se exceden lo límites permitidos de temperatura, las consecuencias serán desagradables.

Para detectar los aumentos desenfrenados de temperatura, se emplea un termo-contacto o pera como senos del motor, que envía una señal eléctrica al tablero de instrumentos.

Esta pera, generalmente, está ubicada en la culata, debido a que es la parte del motor más sensible a deformaciones, ya que está construida en aleaciones de aluminio.

Cuando este aumento no es detectado a tiempo se pueden presentar varias anomalías como son: Que el empaque de la culata se queme. Esto provocará que el agua de refrigeración se derrame en el depósito de aceite --o cárter--, haciendo que se forme una emulsión de cualidades lubricadoras deficientes.

Recalentamiento severo. La culata puede perder su planitud en la cara que se enfrenta al motor, lo cual produce pérdidas en el rendimiento.

Sin embargo, las cosas pueden ser peores. El metal con el que son construidas las piezas móviles del motor tienen un límite de temperatura antes de deformarse irremediablemente. Si se excede este punto, las bielas, los pistones e incluso el cigeñal, pueden echarse a perder.

Son variadas las causas para que en control de la temperatura se encienda.

Falta de agua. Es conveniente revisar que no existan fugas en el sistema, mangueras rotas o perforadas, o la bomba de agua averiada, pues pueden ser algunas de las causas del desperfecto.

Existe una herramienta diseñada para advertir con antelación fallas de este tipo. Se trata del émbolo que inyecta aire a determinada presión que ayuda a detectar fugas.

Cuando la correa está rota o suelta también se recalienta, ya que la función de esta es transmitir el movimiento del cigeñal a la bomba de agua, para que se haga circular el líquido.

Si se rompe o no tienen la temperatura requerida, la bomba no funcionará correctamente y, en consecuencia, fallará todo el sistema.

Ya que el oxígeno contenido en el agua es el enemigo número uno del material con el que se construyen radiadores y motores, se hace necesario el uso de aditivos que protejan el metal de la oxidación y la herrumbre.

Para quienes viajan constantemente a alturas inferiores a los 1.000 metros, y normalmente usan gasolina corriente este puede ser un problema. Cuando se desciende de altura, la gasolina arde con mayor facilidad, haciendo que el fenómeno de preencendido se presente en las cámaras de combustión.

La consecuencia inicial será el cascabeleo producto de la detonación a destiempo de la mezcla, y posteriormente el recalentamiento.

Cuando usted anda el carro a marchas forzadas es muy probable que el carro sufra recalentamiento, por eso es bueno tener buenos hábitos de conducción. No espere de un motor pequeño grandes velocidades, ni lo someta a grandes esfuerzos, Si evita todo esto posiblemente no tenga problemas.

Como medida de precaución es recomendable que siempre cargue en su carro tanques de agua, para cuando se recaliente, una polea y no está demás una tapa de radiador, con estas cosas la posibilidad de salir adelante en una varada.

Para evitar que se le suba la temperatura * Revise todas las mañanas el nivel del radiador o del frasco de expansión.

* Observe el del garaje en búsqueda de charcos, productos de alguna fuga.

* Sincronice periódicamente el motor de su vehículo.

* Drene semestralmente el sistema de refrigeración.

* Limpie el panal del radiador.

Si se calienta * Deje enfriar el motor al menos 15 minutos.

* Localice el lugar de la fuga, una manguera perforada, la correa rota, o el radiador agujereado pueden ser la causa.

* Si es posible reparar temporalmente el daño, consiga agua en abundancia, llene el radiador o el depósito, y ande el carro hasta que el marcador de temperatura se encienda. Vuelva a dejar enfriar y llene el sistema.

* Si una correa es la causa del percance, busque una media de nilón, y amárrela fuertemente entre las poleas. Lleve el carro lentamente hasta el taller.

* Si la fuga se presenta por la tapa del radiador, elabore un empaque en neumático y colóquelo al rededor del resorte de la tapa.

* Si una manguera se ha perforado, séllela con cinta aislante y un trapo amarrado.