Archivo

CAOS EN EL TRANSPORTE URBANO

Sobre el desorden vehicular en el servicio de transporte urbano que se registra en esta ciudad, el Instituto Distrital de Tránsito y Transporte (Indistran) y las transportadoras nada definen ni resuelven en tanto que el único afectado es el usuario, que en muchos casos se convierte en la víctima inocente de la guerra del centavo .

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Choferes conduciendo en avanzado estado de embriaguez, irrespeto a las pasajeros, desconocimiento de las normas de tránsito y otros, se convierten en la nota predominante de esa lucha sin cuartel desatada por los profesionales del volante y cuyo campo de batalla son las mismas calles de la ciudad.

El gobierno distrital ha dictado normas para controlar este desatino, pero no encuentra colaboración por parte de las empresas transportadoras, que a su vez aducen que el problema se debe a la falta de planeación por la administración.

El personal de Indistrán, compuesto por un comandante y 26 agentes reguladores, laboran desde tempranas horas del día hasta bien entrada la noche, resultan impotentes para controlar los desafueros de los conductores.

Este fenómeno que nació desde el mismo momento en que en esta ciudad se le abrió ruta a los microbuses ha costado la vida de muchas personas y al momento de tomarse las medidas por la administración surgen las cortapisas, las denuncias ante la Procuraduría y demás autoridades.

Nosotros no contamos con la colaboración de las empresas para la regulación del tránsito , dijo Mario Mejía Torres, director de Indistrán, al tiempo que advirtió que sobre medidas coercitivas asumida para meter en cintura a los conductores tiene varios procesos en la Procuraduría y ha tenido que responder ante los juzgados y la Fiscalía otras denuncias.

A su turno la gerente de Transporte Bastidas, Soslenis Bolaño Mier, dijo que el caos en el servicio es un problema de todos. Ha faltado planeación y organización por el tránsito, sin desconocer la responsabilidad que nos compete a nosotros , dijo.

Rafael García López, representante de la comunidad del barrio Manzanares, dijo que en el caos vehicular que presenta la ciudad, lo que ha faltado ha sido mano dura por parte de la administración y más conciencia entre los transportadores.

Estoy de acuerdo en que se impongan ejemplares sanciones a los conductores que de manera irresponsable atentan con la vida del usuario como en el caso de los microbuses, que no respetan a nadie , dijo el dirigente.

Mientras el distrito adopte una medida sancionadora, los conductores de Transporte Bastidas, Cootransmag, Rodamar y Rodatur continuarán haciendo lo que han hecho hasta el momento: Alimentar la denominada Guerra del centavo .

Parque automotor Según registros de Indistrán hasta mayo 12 había en operación en el servicio público de pasajeros 1.403 taxis, 120 buses, 191 busetas, 91 busetas ejecutivas y 350 microbuses.

La Alcaldía decidió congelar en febrero el aumento del parque automotor y sólo se admiten nuevos vehículos para reposición de los existentes.

En virtud de lo anterior se estudia la posibilidad por parte del instituto en establecer rutas únicas para las empresas y evitar que los vehículos de determinada empresa invadan las rutas asignadas a las otra y con ello controlar en alguna medida el caos vehicular que hoy por hoy presenta esta capital.

Incumplen medidas Ante las quejas instauradas por la ciudadanía la administración distrital expidió la resolución 033 del 25 de enero de 1995, que en sus apartes establece lo siguiente: - Ampliar en 3 minutos la frecuencia de despacho autorizado para los vehículos afiliados, norma que no se está cumpliendo y en eso son consciente los transportadores.

- Los vehículos deberán portar en lugar visible una tablilla de la ruta asignada por la empresa al momento de su despacho; los conductores poseen hasta 15 tablillas y en el transcurso del recorrido las cambian a su antojo.

- Dejar de cubrir una ruta asignada o el cambio de la misma en forma discrecional, Indistrán les revocará el permiso y lo otorgará a otra empresa; por este causal varios conductores han sido sancionados pero el vicio persiste.

- Se prohibió el porte de ayudante o cobradores a bordo, dejar o recoger pasajeros en sitios no permitido, transportar personas sobrepasando el cupo autorizado en la tarjeta de operación, cosa que tampoco se cumple.

- Las empresas que se comprometieron con sus conductores a la asistencia en cursos sobre relaciones humanas, no han cumplido tal requerimiento.

- Se estableció un máximo de velocidad de 45 kilómetros por hora, sin embargo los buses andan entre 60 y 80 kilómetros por horas.