Archivo

MUCHO DEPENDE DEL ENVASE

En el mundo actual, en el cual se afirma que todo entra por los ojos, los empaques y envases son los protagonistas y el producto en sí se beneficia de eso.

25 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Los empaque y envases se han convertido en los promotores y vendedores más efectivos de cualquier producto, su trabajo se lleva a cabo en las estanterías de las tiendas, supermercados y en general en cualquier lugar donde pueda ser admirado por los clientes potenciales a los que va dirigido el producto.

De acuerdo con los modernos métodos de mercadeo y diseño, los empaques y envases cuentan con tal fuerza vendedora que se han convertido en un arma inmejorable para enfrentar la competencia y comercializar lo que guarda en su interior.

La idea y propósito fundamental de un buen diseño en los empaques o envases es que el producto no pase desapercibido para el consumidor y que llame la atención por medio de su presentación.

Cuando se piensa en poner un producto nuevo en el mercado, después de conseguir de él lo que se quiere, la principal preocupación tiene que ver con la forma cómo va a presentarse, y cuál es el tipo de empaque o envase que se ajuste a las necesidades del producto.

Los elementos más utilizados para proteger los diferentes productos son: el vidrio, la hojalata, el cartón y, últimamente, el plástico.

Debido a la preocupación creciente de protección del medio ambiente, se están adelantando campañas a nivel mundial, para utilizar únicamente los envases de vidrio que no atenten contra el medio ambiente. Además, por su costo, los empaques plásticos han ganado mucho terreno.

El desarrollo tecnológico en la elaboración de empaques y envases se ha dirigido en alto porcentaje a lograr la conservación y condiciones nutricionales y de sabor del producto.

Los empaques y envases han llegado a ser tan importante como el producto, pues su función de aislamiento y protección de agentes contaminantes reemplaza la envoltura natural de que está provisto, prolongando su vida útil para el consumo.

La importancia de los empaques y envases tomó fuerza cuando se presentaron momentos tan difíciles para la humanidad como la Segunda Guerra Mundial y la post guerra, cuando se hizo indispensable encontrar la forma de transportar y conservar los alimentos sin poner en peligro las propiedades de esos productos.