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PAPEL DE COLOR EN LA DECORACIÓN

A la hora de elegir el esquema cromático para un ambiente, no deben primar conceptos de moda. Debe partirse del gusto y necesidades personales, ya que el color influye sobre la manera de vivir.

20 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Si se pretende lograr una atmósfera serena, o un ambiente alegre, vivo, o bien uno convencional o funcional, seleccione colores de acuerdo con ello.

El azul, por ejemplo, es frío. Cuando es esfumado neutralizado (con gris, blanco o negro), se presta para cubrir grandes superficies. Los azules intensos sirven para acentuar la tonalidad y lograr efectos especiales. El azul es un color tranquilo, fresco y apacible.

El verde es otro color frío. Los verdes ligeros o brillantes son intrínsecamente juveniles. Los musgos y oliva son más maduros y satisfactorios. Combina muy bien con rojos y rosas.

El amarillo es color cálido y de percepción rápida. Es alegre y luminoso. Se clasifican en tres grupos: tonos osados y claros de los cítricos y flores primaverales de aspecto soleado y juvenil. Los amarillos cobres y dorados tienen una apariencia de categoría y opulencia; y los ocres son muy usados en compañía de otros neutros.

El rojo también es cálido, pero también es osado y dominante. Crea sensación de calor. El rosa tiene atributos que lo hace notablemente diferente del rojo, y para los decoradores es sumamente placentero.

Los colores neutros, es decir, los marrones y beiges, los derivados del blanco y la gama de los grises gozan de bastante aceptación, ya que son apacibles para convivir con ellos, y constituyen siempre un buen fondo.

Así que usar correctamente los colores no es un problema difícil si se tiene en cuenta algunas reglas básicas: La solución más simple, con garantía de buen resultado, sería usar un solo color en tonalidad fuerte (verde, azul y rojo), en contraste con paredes blancas o colores neutros (beige).

O bien, algo más complicado, consiste en elegir un color suave (verde claro, gris azulado), como base para las paredes, y pintar y tapizar los muebles en un tono ligeramente más oscuro.

Combinar varios colores puede ser muy agradable, aunque difícil, especialmente si los colores son vivos y fuertes como el verde-rojo, azul-naranja. De hacerlo, no debe prescindir de un fondo blanco o neutro (crema).