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PRIMERO: PLANEAR CÓMO SERÁ LA CASA

Una vez comprado el terreno, se planea la construcción de la casa. Claro que al soñar con la casa futura, la imaginación vuela, pero la realidad llama de nuevo a tierra. Hay que adaptarse a la suma de que se dispone, incluyendo materiales, honorarios, impuestos, licencias y un porcentaje de imprevistos.

20 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El terreno condiciona también otros aspectos.

Si es amplio puede construirse una casa de un solo piso, lo que permite disponer del total de los espacios sin necesidad de subir escaleras.

Una casa de dos pisos se adapta a terrenos pequeños o deja más espacios para jardín. Hay economía en el costo de la construcción al reducirse la superficie de los techos y el volumen de los cimientos; y conseguirse mayor aislamiento para el núcleo de dormir, generalmente situado en el piso alto.

Los terrenos en desnivel pueden aprovecharse para lograr modernas soluciones de casas en niveles múltiples que resultan más económicas y atractivas.

A menos que existan especificaciones de la zona residencial, el estilo de la casa depende enteramente del gusto personal.

Una manera sencilla de saber de qué tamaño puede hacerse la casa es dividir la suma destinada a la construcción por el costo promedio del metro cuadrado construido. El resultado indica la superficie de la casa.

Con 100 a 120 metros cuadrados, se logran casas con tres habitaciones que, aunque tienen dimensiones reducidas, pueden ser muy agradables y completas por el metódico aprovechamiento de los espacios.

El arquitecto es quien prepara los planos y los cálculos, y proyecta una casa original. El proyecto incluye todos los detalles de la construcción, desde los cimientos hasta la colocación de los cristales, con planos especiales que indican la instalación eléctrica y la de agua y alcantarillado.

Una vez aprobados los planos y obtenida la licencia de construcción, arranca la construcción del proyecto.