Archivo

RIOHACHA: AGUA PASÓ POR AQUÍ...

Lo que se pensaba que fuera fin del viacrucis que ha vivido Riohacha desde su fundación en busca del agua, se está convirtiendo en el quinto intento fallido, porque a pesar de las millonarias inversiones el servicio no llega.

17 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Las explicaciones que dan los expertos en la materia dejan boquiabiertos y con sed a toda la comunidad, que no se explica cómo después de construirse una nueva bocatoma, un canal de conducción de siete kilómetros de largo, una planta de tratamiento, enterrar 42 kilómetros de tubería de conducción, construir tres tanques elevados e instalar 22 kilómetros de red urbana, todo con inversiones que superan los 11.000 millones de pesos, nada que el agua llega a los hogares.

Esta dramática situación llevó al gobernador, Jorge Pérez Bernier, y al alcalde de la ciudad, Luis Gómez Pimienta, a informar a la opinión pública lo que esta sucediendo en los siguientes términos: primero, que los contratistas no han hecho entrega de la obra, y que también. existen evidencias de la limitación en la captación y circulación del líquido.

Aseguran que adelantarán las gestiones pertinentes con los diseñadores, constructores e interventores para que expliquen las causas de la disminución dramática del volumen y la presión del agua. Además, informaron que se pondrán en funcionamiento los pozos profundos (acueducto de emergencia).

Para afrontar la situación, se dispuso distribuir el servicio a través de carrotanques, mediante un sistema de inscripción de usuarios y los sectores a los que pertenecen y que no reciben el agua, en la División Especial de Servicios Públicos.

Las obras definitivas del nuevo acueducto se iniciaron en septiembre de 1993 asegurándose desde entonces que su capacidad de suministro sería de 500 litros por segundo para atender una población de 160.000 habitantes hasta el año 2015.

Sin embargo, al someter las obras a las pruebas hidráulicas de rigor se comprobó que la bocatoma sólo capta 137 litros por segundo, que ni siquiera alcanzan para asegurar el buen servicio de la primera etapa del acueducto, que necesita 300.

Por esta razón el propio Gobernador le planteó a los medios la necesidad de un nuevo rediseño, que sería el segundo en menos de seis meses y no se sabe cuanto tiempo se retrase ni en que cuantía incrementará el costo final de las obras.