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A PASO LENTO SE EXTINGUE LA VIDA

La tortuga está considerada en el mundo entero una especie en vía de extinción y a pesar de ello se le sigue persiguiendo.

10 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En Colombia, más particularmente en la Costa Atlántica, su carne es apetecida y su caparazón cuelga en paredes de casas y otros lugares. Los esfuerzos que se hacen alrededor del planeta para preservarla han resultado infructuosos y hoy hace parte de las diez especies más amenazadas por el hombre.

Las tortugas, animales de por más legendarios, pertenecen a la familia de los reptiles quelonios de cuerpo corto encerrado en una envoltura, que la producen ellas mismas.

Es una animal pesado y lento, cuyo cuerpo está encerrado en el caparazón que es su mejor protección.

No tiene dientes y su boca, provista de unos labios corneos, forma un pico como el de las aves.

Su hábitat natural es el trópico. Se les consigue en ciénagas, pantanos. también en el mar. Se reproducen por medio de huevos y son completamente pasivas. Se alimentan básicamente de vegetales.

Existen tortugas de tierra, de agua dulce y de agua salada, que son las llamadas galápagos, las cuales alcanzan hasta un metro y medio de largo y llegan a pesar hasta 300 kilos.

La Costa Atlántica es una de las regiones del país más rica en especies de tortugas, pero esa misma característica ha convertido también a este animal en uno de los más apetecidos.

Solo este año, el Inderena ha decomisado en diferentes regiones del país cerca de 9 mil tortugas.

En La Guajira y las sabanas de Córdoba principalmente su persecución aumenta, ya que es ofrecido como plato afrodisíaco.

Su caparazón es utilizado para correas y zapatos, lo que aumenta el tráfico de esta especie a nivel mundial.

Además los coleccionistas y zoológicos, paradógicamente también se convierten en unos de sus enemigos más acérrimos.

Hace 20 años, cuando el mundo descubrió la riqueza de la isla Galápagos en el Ecuador se emprendió una campaña mundial para la conservación de las tortugas galápagos.

Hoy día la preocupación sigue siendo la misma, pero aún falta concientización sobre la verdadera problemática que atraviesan esta milenaria especie.