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MI HIJO QUIERE SER DOCTOR, PERO ESO NO PODRÁ SER..

Mi hijo menor, de apenas diez años de edad, quiere ser doctor, pero eso no podrá ser... lamenta Ana Sánchez, una gruesa mujer de 49 años de edad, madre de siete hijos y compañera de un agricultor.

04 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Es una de las cocineras más conocidas en Luruaco, por eso a su puesto llegaban turistas en busca de las arepas con huevo que preparaba con amor. Hace cuatro años lograba vender, cada día de semana, un promedio de 80 arepas con huevo. Durante los fines de semana, cuando el paso de turistas era mayor, el promedio de venta aumentaba.

Por eso pudo darle mejor educación a sus cuatro hijos mayores, dos de los cuales son pedagogos. Para los menores la suerte será diferente. No creo que con lo que gano pueda pagarles una carrera. Esto se ha dañado desde hace cuatro años, ahora, apenas se saca lo del diario, y a veces ni eso , afirma mientras sus manos continúan dándole forma a la harina amarilla.

Su marido colabora con el diario cuando logra ganarse algunos pesos alquilando su fuerza de trabajo en fincas de la región. Las cosechas no son buenas debido al verano y las oportunidades de empleo son pocas, por eso lo que gana sólo alcanza para comprarle la ropita a los pelaos. Sabe? Aquí, en Luruaco, de las mujeres depende el futuro de los hijos .

Ella queda allí, preocupada pero sonriéndole a la vida, elaborando los productos que desde hace más de 20 años la hacen madrugar. Hay que poner buena cara... , sostiene mientras el aceite hirviendo en el negro caldero recibe otra arepa, que tal vez nadie compre.