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NO BASTA LA REPRESIÓN PARA LA INDISCIPLINA

Los casos de los niños resistentes a la disciplina pululan como arroz, pero la mayoría tiene como solución la represión que generalmente resulta perjudicial.

03 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Algunos de estos niños problema , esconden detrás de su comportamiento grandes habilidades, talentos o capacidades intelectuales. De acuerdo con la sicóloga Patricia Vega, lo que puede suceder es que los niños con niveles intelectuales altos son muy activos y sus intereses tan variados que con mucha facilidad saltan de una actividad a otra. Señala también que frecuentemente realizan las tareas escolares con mucha rapidez y, por consiguiente, emplean el tiempo que les sobre en otras actividades no contempladas por el maestro .

Además, considera que este fenómeno usualmente se relaciona con defectos pedagógicos. Es decir, los maestros no identifican las habilidades particulares que poseen algunos niños y por ello no se sintonizan con los intereses de los pequeños.

Aunque resulta difícil reconocer estos casos, existen, según la sicóloga Vega, algunos indicadores que pueden orientar a educadores y padres. Estos niños son muy curiosos y creativos; se expresan con fluidez, demuestran un interés muy marcado por ciertas áreas y manifiestan condiciones de liderazgo .

No obstante, el fenómeno del niño indisciplinado tiene numerosas y complejas causas y no siempre es un indicador de genialidad .

Por razones de tipo social, los padres de hoy, en una gran proporción, no saben qué hacer con la formación de sus hijos ya que no han recibido entrenamiento en patrones de crianza. Como consecuencia, cometen errores y, por ejemplo, oscilan entre la agresión absoluta y la permisividad total. Esto lleva a que el niño no reconozca los límites y se convierta en el necio e indisciplinado de la clase.

De cualquier forma hay que explorar las causas de tal indisciplina. Algunos requieren de una buena dosis de imaginación y motivación; otros, de un intenso tratamiento médico, pero en términos generales, siempre se necesita de la intuición del maestro para derrumbar los muros que alejan cada vez mas de la escuela a los niños indisciplinados.