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EL VALLENATO CON VIVES SIGUE EN SU JERARQUÍA

No importó que lo chiflaran por hacer esa confesión, que hace dos años en la misma Tarima Francisco El Hombre se había atrevido hacer.

02 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Pero todos al reconocer la grandeza de esa manifestación de cariño para alguien tan grande para el folclor vallenato le tributaron una ovación, que casi, sin exageración, se oía en 20 cuadras a la redonda, con el estribillo se sobró, Vives se sobró .

El cantante samario Carlos Vives, quien internacionalizó el vallenato y que lo llevó a la cúspide en que se encuentra, durante el concierto del preámbulo de la final del XXVIII Festival de la Leyenda Vallenata dijo que reconocía estar enamorado de un hombre, como lo confesé hace dos años aquí mismo, y recibí la misma respuesta de ustedes (chiflidos) y ahora les digo nuevamente que no he cambiado de opinión . No dio el nombre textualmente de ese hombre pero lo testimonió con una de sus mejores canciones, Matilde Lina.

Vives, quien fue ataviado con jean desteñido, camisa a cuadros sin mangas y sandalias y con su melena suelta, puso a delirar nuevamente a los asistentes a la Plaza, quienes a pesar de la llovizna que caía gozaron con el concierto que duró una hora y media.

Fue generoso con el público y le entregó unos apartes del himno del Carnaval de Barranquilla, Te olvidé , del maestro Antonio María Peñaloza; La empaliza (homenaje de Santa Marta para Valledupar) y otros temas de corte rockero. Hizo una exaltación a los juglares vallenatos como el Compa e Chipuco y exhortó al pueblo de Valledupar a no dejar su historia, que aprendan a conocer qué es el vallenato y su riqueza folclórica.

Este fue el preámbulo a la interpretación del tema Compa e Chipuco , pero por la emoción de ver la Plaza Alfonso López colmada hasta los árboles de los alrededores se pifió y volvió a interpretar El cantor de Fonseca . Sin embargo, su carisma y la gran aceptación del público le hizo el quite a la situación, convocando a su fanaticada a cantar el tema, mientras su grupo La Provincia le daba la entonación para La Cañaguatera.

Con la interpretación de Carlos Vives, con La Provincia y su acordeonero Egidio Cuadrado, se reafirmó que el vallenato vive y se mantiene en su jerarquía. (A.F.R.)