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REFLEXIÓN

Se aproxima otra celebración del tradicional Día del Campesino, fecha en la cual se suele rendir un homenaje a esos hombres y mujeres que con su trabajo nos ofrecen los beneficios de la madre tierra. Aunque los festejos se realizan en el mes de junio, no existe una fecha especial definida, así como tampoco un evento que realmente dignifique la noble labor del campesino.

23 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

A cambio, los políticos de turno y funcionarios del Estado aprovechan la fecha para regalar machetes, mercados, y hasta juguetes, los cuales se entregan luego de un prolongado discurso proselitista, en el que también se promete solucionar todas las problemáticas que los aquejan.

Sin embargo, todo queda en promesas y la celebración se prolonga, a veces, hasta mediados de septiembre; pues al fin y al cabo, lo importante es ganar protagonismo. Ojalá este año, las autoridades encargadas, gremios y entidades no caigan en esfuerzos innanes. Que la fecha sirva como un espacio de reflexión, en el cual se promuevan foros, debates y se logren compromisos, frente a la dura situación económica, social, de orden público y de violación de derechos humanos. Que no sean unos pocos los beneficiados con detalles materiales, sino que se logren concertar aspectos de créditos, comercialización, mejoramiento vial y, sobre todo, de paz en el campo.