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UN PASO POR LA REDENCIÓN DEL SUR

En los últimos años ha hecho carrera una reflexión según la cual el sur del Tolima parece otro departamento. Ante la carencia de una verdadera troncal tolimense que permita la integración del departamento, la construcción de la vía Chaparral-Buga se constituye en el rescate de esta región olvidada. Aunque tampoco es la panacea, es un primer paso para la inserción definitiva de esta zona, donde hoy reinan la miseria, la amapola y la guerrilla, en la vida económica y social del Tolima

24 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La ubicación estratégica del departamento en el centro del país no puede quedarse en la sola explotación de Ibagué y varios municipios de la zona plana del Tolima como centros industriales y agroindustriales. Sería como venderle a los inversionistas y al progreso en general una tajada de la torta cuando se tiene todo un ponqué de riquezas agropecuarias por vender.

Además, la construcción de la vía, que permitiría el nacimiento de una importante zona agroindustrial evitaría la concentración de empresas alrededor de Ibagué, la consecuente migración del campo a la ciudad y las paradojas que trae el progreso para los centros industriales.

La vía Ibagué-Armenia Para la firma asesora Ingetec el mejoramiento de la vía Ibagué-Armenia es en definitiva la mejor opción para acortar las distancias entre Bogotá y Buenaventura. De acuerdo con un estudio adelantado por esta compañía, esta vía es más viable que la primera debido a que en toda la cordillera Central no existe un paso tan directo y favorable como el de La Línea entre las ciudades de Ibagué-Armenia.

Adicionalmente, el trayecto entre Chaparral y Buga es casi en su totalidad por terreno montañoso. Si se proyectara una vía de altas especificaciones en esta zona con una velocidad de desplazamiento de 60 kilómetros, se obtendría posiblemente un acortamiento de 30 kilómetros. Según Ingetec para lograr lo anterior se tendrían que construir en la vía Chaparral-Buga un gran número de túneles y puentes que encarecerían la solución de una rápida salida al Pacífico.

Pero una de las razones más importantes entre las expuestas por Ingetec para la realización de la vía Ibagué-Armenia es que con la construcción de los túnel de La Línea, cuya longitud puede llegar a los 8.7 kilómetros, se beneficiarían todos los usuarios de la vía existente mientras que con una vía nueva distante de Ibagué-Armenia, sólo se benefician los usuarios que tengan origen o destino en el Valle del Cauca, Buenaventura y Cauca, los cuales en conjunto ascienden a la mitad de los vehículos que utilizan diariamente el actual paso.

Sin embargo, habrá que esperar para saber si con el empeño regional se sacan adelante las dos soluciones o si por el contrario no queda otro recurso que cerrar los ojos y tener la sorpresa sobre la vía hacia la cual se inclina la balanza en el alto gobierno. En este punto el alcalde Alvaro Ramírez manifestó que la gestión y el primero que demuestre que efectivamente el proyecto se puede hacer, se ganará el favor del gobierno. Aquí, varios analistas piensan que Ramírez tiene un punto a su favor: los 60 mil millones deben ser invertidos en lo que resta del gobierno Samper, es decir los próximos tres años. Situación un poco complicada para la vía Chaparral-Buga que no cuenta con diseños ni estudios. Aún así, este proyecto puede tener un as bajo la manga como es el de tener un socio clave, de peso en el gobierno: el Valle.

Este el caos vehícular que se vive actualmente en el paso por La Línea. Carros, camiones y tractomulas hacen cola para ascender la dura pendiente.