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OJO CON LAS CUENTAS DE ADELANTO

Cinco millones de inversores participan en una demanda colectiva contra 16 grandes firmas de Wall Street sobre la divulgación de sus llamadas cuentas de adelanto en las que los inversores compran valores con dinero prestado por sus corredores. Lo que ellos no saben es que podrían estar renunciando de manera inconsciente a su derecho a presentar otras demandas contra las firmas, explicaron distintos abogados.

31 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El arreglo propuesto, que se envió por correo a los inversores este mes, podría poner fin a una demanda entablada hace dos años ante un tribunal de Nueva York por clientes que mantenían cuentas de adelanto con, entre otras, Merrill Lynch & Co., PaineWebber Group Inc., Bear Stearns Cos., Prudential Securities Inc. Fidelity Brokerage Services Inc. y Charles Schwab &Co.

La demanda, que Wall Street ha seguido de cerca, disputa la forma en que las firmas usaron las cuentas de adelantos. Los préstamos para comprar al margen, como también se conoce esta operación, permiten que los inversores tomen fondos prestados de sus corredores para pagar hasta el 50% de sus compras de acciones. El margen es la cantidad que aporta el inversor que utiliza crédito para comprar valores. Un inversor que desee comprar US$10.000 en acciones puede hacerlo con un pago mínimo de US$5.000 en efectivo o valores, y pedir prestado el resto.

La demanda alega que las casas de corretaje ganan decenas de millones de dólares al año al prestar acciones de sus clientes y tomar acciones prestadas, que a su vez usan para saldar sus operaciones por cuenta propia. Los demandados y otros retienen los ingresos en su totalidad y no la comparten con sus clientes] que son los verdaderos dueños de los valores , expresa la demanda, que busca una mayor divulgación de las operaciones y una indemnización monetaria no especificada.

El arreglo exige que las casas de corretaje mejoren la divulgación de estas prácticas de préstamos en los estados de cuenta de corretaje, pero no incluye ninguna indemnización. Cabe señalar que el acuerdo también impediría que en el futuro los participantes de la demanda colectiva presentaran demandas no relacionadas contra las casas de valores demandadas. Estos reclamos podrían incluir alegatos de que los inversores no cumplían las condiciones para invertir con adelantos, o cualquier otra demanda que involucre cuentas de adelantos, según algunos especialistas en leyes de valores.