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EN BUSCA DEL MILAGRO TEXTIL CONFECCIONISTA

Nunca antes como en 1995 el adagio que reza después de la tempestad viene la calma tenía tanta validez para los textileros y confeccionistas del Tolima que en 1995 aspiran a obtener un crecimiento del 33 por ciento.

03 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Luego de enfrentar uno de los años más difíciles para el sector debido al contrabando que se tomó un 50 por ciento del mercado nacional, empresas como Fibratolima que en 1994 arrojaron un resultado negativo grande, empieza a repuntar en sus ventas que durante el primer semestre de 1995 crecieron en un 85 por ciento, cifra que difícilmente puede mostrar otra empresa en Colombia. Cada vez más, las ventas de Fibratolima se acercan a las de Tejicondor una de la empresas grandes del país.

Aunque, al igual que la mayoría de las factorías del sector, tiene problemas de tesorería, sus márgenes de contribución mejoraron más de 10 puntos en comparación con el primer trimestre del año pasado.

Así mismo, Texpinal que reconvirtió su maquinaría y compró equipos con procesos automatizados mejorará sus niveles de competividad lo que le ayudará a recuperar el mercado nacional y consolidar su proceso de exportaciones que durante 1994 se dispararon en un 501 por ciento.

Sacando la cara En un rápido balance de las industrias que llegaron gracias a la famosa ley 44, el sector textil confeccionista es el que en definitiva está sacando la cara por el Tolima.

Los mismos industriales de la confección reconocen que son un caso atípico dentro la crisis que se vivió durante 1994 ya que mientras en todo el país la mayoría de empresas del sector arrojaron pérdidas y un buen número tuvieron que cerrar sus puertas, en el Tolima muchas lograron sostenerse y varias continuaron su proceso de crecimiento.

Tal es el caso del Grupo Concalidad que según su gerente Iván Ocampo, creció en un 22 por ciento, logró abrir nuevos mercados en el exterior y sus perspectivas de crecimiento para el 95 son del 33 por ciento.

De acuerdo con Ocampo, la mayoría de pequeñas y medianas empresas de confeciones están reactivadas y la producción del primer trimestre del año, que tradicionalmente es considerada como de temporada baja, se encontraba vendida en su totalidad en Febrero.

En pleno ascenso El proceso de consolidación del sector textil confeccionista se refleja en el lugar que ocupa Ibagué en el país. Nuestra industria textil se encuentra en el tercer lugar desplazando a ciudades como Cali. En cuanto a confecciones ocupamos el sexto lugar a nivel nacional , afirmó Iván Ocampo quien añadió que esta industria tolimense cuenta con las ventajas de ser joven, sin problemas laborales y con niveles tecnológicos que colocan al sector a la vanguardia en lo que a tecnología de punta se refiere.

Las ventas de 1994 ascendieron a 10 mil millones de pesos y el valor de los activos están alrededor de los 8.500 millones de pesos. Igualmente la industria de la confección genera de manera directa 6.000 empleos directos que sumados al sector textil ascienden a 7.824.

Gran optimismo Una encuesta realizada por la Andi y Protolima entre 80 empresarios concluye que existe un marcado optimismo con relación a las perspectivas de 1995. Las ventajas que ofrece Ibagué giran entorno a su excelente ubicación geográfica, la dinámica del crecimiento de la confección. (en la ciudad se producen 830.000 prendas al mes y existe la posiblidad de producir adicionalmente 260.000), la cooperación y unidad gremial, los costos de producción menores por la disponibilidad de mano de obra y cercanía a las materias primas.

Mientras el sector textil confeccionista consolida su proceso, en el seno de esta industria ya se cuenta con un milagro. En un departamento como el Tolima donde las diferencias de grupo siempre han obstaculizado el desarrollo de la región, los industriales de este sector ya dieron un primer ejemplo sobre las ventajas de lo que puede ser la gran convocatoria y el acuerdo sobre lo fundamental y ya se encuentran unidos, remando en una sola dirección: la conquista del mercado internacional.