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PACHO PAS POR AQU...

Campaña contra el Dengue. Debemos combatir esa enfermedad. Peligrosa!. Mortal!. Dengue hemorrágico!. A matar el enemigo, ese virus microscópico que es transportado cómodamente en tiquete de primera clase por un zancudo de la flotilla internacional de los Aedes, algo así como la American Airlines de los insectos del subdesarrollo que lo lleva y lo trae por todas partes.

10 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Este bicho, precursos del aeroplano y del concorde, que da transporte gratuito a nuestros enemigos, que vuela más rápido que las malas noticias, es más silencioso que un visitante nocturno, que no le importa alimentarse en los más variados restaurantes humanos y que se reproduce a una velocidad de avión super sónico, y que es feliz si logra dar a sus hijos el ambiente acuático que requieren para una supervivencia adecuada, en los charcos, aguas estancadas, llantas viejas, materas sin uso aparente. Y que no soporta el aseo, las fuentes de agua puras y cristalinas que se renuevan constantemente, este zancudo es un enemigo el cual debemos combatir y derrotar implacablemente. Por ello a veces al recorrer la ciudad sentimos un olor insoportable, dulce, penetrante e indescifrable y pensamos que eso está bien. Es una incomodidad que soportamos con el espíritu ciudadano de todo ibaguereño que comprende y acepta que se está llevando a cabo una campaña al fumigar la ciudad positiva para erradicar y acabar con una enfermedad que pone en peligro la vida de todos aquellos que la contraen. Pero recorriendo el centro de la ciudad y paseando por esa plazuela de la carrera 3a, entre calles 11 y 12 la célebre Pacholeta , vemos como las autoridades municipales olvidan normas elementales de higiene. Y mientras fumigan y le piden a la ciudadanía colaboración para erradicar los sitios de albergue del zancudo, no cumplen con el deber de subsanar lo que está en sus manos. Algo así como que el municipio predica pero no aplica las reglas de saneamiento urbano. Invito a que recorran esas jardinerías, esas fuentes y materas de la pacholeta, donde el agua estancada y los residuos de basura, plásticos dan un aspecto de desaseo, de descuido, de tristeza, en un sitio que debería ser la taza de cristal y el jardín más florecido y admirado por los habitantes de la ciudad. Y que además se convierte en una fuente de peligro, en un posible foco de cultivo de cuanta plaga se quiera erradicar. No habrá presupuesto para conservar y mantener una obra tan representativa de Ibagué como es la Pacholeta?. Qué oficio tiene proyectar y construir cosas hermosas si en el curso de los pocos años ya empiezan a sufrir el síndrome del deterioro? y sin que nadie las mire porque fueron ideas de otro gobernante y ya no habrá cintas para cortar?. No. Con objetividad, sin ánimo polémico, arreglemos la Pacholeta, porque si no hacemos algo para su conservación, yo les juro que con lo chismoso que soy llamo a Pacho le hago recorrer su pacholeta en triste decadencia y me da miedo de pensar lo bravo que se va a poner. Verdad Pacho?.