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PARDO-FRECHETTE, BORRÓN Y CUENTA NUEVA

En un intento por encauzar las difíciles relaciones entre Estados Unidos y Colombia, el canciller Rodrigo Pardo y el embajador Myles Frechette divulgaron ayer sendas declaraciones de prensa.

31 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Mientras la declaración del embajador desmiente una supuesta confrontación verbal entre el ministro Pardo y el Subsecretario de Estado para Asuntos de Narcóticos de Estados Unidos, Robert Gelbard; Pardo, a su vez, en un tono de correspondencia hace algunos elogios del embajador y califica como en camino a la normalidad las relaciones entre los dos países.

La situación llegó a ser bastante tensa la semana pasada cuando, según el telenoticiero CM&, Pardo le habría dicho a Gelbard en su visita a Colombia, que el Gobierno invitaba a que la Dea siguiera operando en el país, pero cumpliendo obviamente unas condiciones mínimas de seguridad .

Específicamente, decía el Ministro, se trataba de que los agentes no entraran a Colombia como turistas, sino respetando lo establecido por la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas; ni muchos menos que realizaran operaciones secretas.

A renglón seguido, el subsecretario habría interpelado con que al Gobierno de Estados Unidos no se le habla así , y Pardo respondió: En Colombia sí .

Pero el comunicado de Frechette niega rotundamente que el funcionario estadounidense haya utilizado las palabras citadas por los medios en ninguna de las conversaciones privadas con altos funcionarios colombianos .

Dice el embajador que los funcionarios de la misión que él encabeza son obedientes de las leyes de su país, de las convenciones internacionales y de la legislación colombiana.

De este modo, Frechette respondería indirectamente a las versiones según las cuales agentes de la DEA han entrado en Colombia como turistas o por vías diferentes de las diplomáticas y que su misión sería actuar frente a los narcotraficantes del Valle.

El comunicado de Frechette también advierte que su gobierno no acepta indicaciones de otros países, ni las da, acerca de cómo deben organizarse las embajadas, y subraya que todos los funcionarios de las representaciones estadounidenses han sido aprobados por el Gobierno colombiano.

Frechette aludiría artículos periodísticos según los cuales su Gobierno estaría descontento con la presencia de Carlos Lleras de la Fuente como embajador en Washington.

Pardo, por su parte, reiteró la necesidad de cooperación de los dos países en la lucha contra el narcotráfico.

Seguidamente, elogió que desde la llegada de Frechette a la Embajada de EU, hace pocos meses, los empleados de la misión tendrán una estadía máxima en Colombia de cuatro años.

Otro aspecto subrayado por el Canciller es que en adelante, el Embajador será en Colombia el único vocero de los Estados Unidos.

El tema, aparentemente, se refiere a las declaraciones sobre cuestiones internas de Colombia y su lucha contra el narcotráfico, concedidas por el ex director de la DEA Joe Toft, a su salida del país. El párrafo no explicita si en visitas posteriores, funcionarios como el Subsecretario Gelbard no podría actuar como vocero de la política de su país ante los medios de comunicación.

El canciller Pardo comentó posteriormente a la lectura de su declaración que éstos son los parámetros que se establecieron en la cooperación de los dos países en materia de la lucha contra el narcotráfico.

Estimó Pardo que el de ayer fue un avance en el proceso de normalización de las relaciones y del establecimiento de mecanismos de lucha contra el flagelo de la droga .

Comunicado de la Embajada La visita del Subsecretario del Estado para asuntos internacionales de narcóticos, Robert L. Gelbard El Gobierno de los Estados Unidos está complacido con la reciente visita a Colombia del Subsecretario de Estado para Asuntos Internacionales de Narcóticos, Robert L. Gelbard. Su visita ha sido positiva y útil en la continuación de los diálogos entre nuestros dos gobiernos en el área de la lucha contra las drogas. Estamos particularmente contentos con las detalladas conversaciones que el embajador Gelbard sostuvo con el Presidente Samper y con otros altos funcionarios del Gobierno Colombiano.

El subsecretario de Estado Gelbard fue invitado a Bogotá por el Gobierno Colombiano para estas conversaciones. A luz de ciertas declaraciones de los medios en las que citan observaciones que el subsecretario Gelbard supuestamente hizo en sus reuniones privadas con altos funcionarios, sería útil mencionar, de parte del Gobierno de los Estados Unidos, los siguientes puntos: El subsecretario Gelbard no utilizó las palabras citadas por los medios en ninguna de sus conversaciones privadas con altos funcionarios colombianos.

El Gobierno de los Estados Unidos cuenta con que todo el personal de las embajadas y consulados en los Estados Unidos obedezcan las leyes estadounidenses y observe las convenciones internacionales pertinentes. El Gobierno de los Estados Unidos también exige que todo el personal de sus embajadas y consulados en el extranjero obedezca las leyes del país que les acredita y todas las convenciones internacionales pertinentes. Esta es la práctica diplomática normal que se observa en todo el mundo.

En ningún caso, el Gobierno de los Estados Unidos indica a los gobiernos extranjeros como deben organizarse sus embajadas o consulados en los Estados Unidos ni pretende asignar tareas específicas dentro de esas instalaciones.

Los Estados Unidos no aceptan ninguna instrucción de parte de gobiernos extranjeros sobre cómo deben organizarse y ser administradas internamente sus embajadas o consulados en el extranjero.

Todos los empleados del Gobierno de los Estados Unidos en la Embajada Americana en Bogotá y su Consulado en Barranquilla están en Colombia con la aprobación y beneplácito del Gobierno de Colombia.

El Gobierno de los Estados Unidos observa con agrado que el Gobierno del Presidente Samper ha declarado que considera positiva la reciente visita del Subsecretario Gelbard y que esta visita se caracterizó por más diálogo y más confianza en la lucha para terminar con el narcotráfico la cual es una necesidad compartida por Colombia y los Estados Unidos.

Comunicado de la Cancillería En relación con las versiones publicadas recientemente sobre la cooperación entre Colombia y los Estados Unidos para la lucha contra el narcotráfico, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia se permite expresar lo siguiente: 1. Los Gobiernos de Colombia y los Estados Unidos han cooperado activamente en la lucha contra las drogas ilícitas, que es un asunto de carácter global y transnacional, que requiere por tanto de un tratamiento conjunto entre todos los países. El Gobierno de Colombia valora esta cooperación, indispensable para lograr el éxito que busca la estrategia de la Administración del Presidente Ernesto Samper Pizano en la lucha contra las drogas.

2. En el marco de esa cooperación binacional, juega un papel fundamental el trabajo conjunto entre las autoridades colombianas y las agencias estadounidenses que luchan contra el narcotráfico. Estas acciones se enmarcan en los Convenios Internacionales que rigen para los dos países y en la Constitución y las Leyes de Colombia. Todo el personal de la embajada se acredita de acuerdo con las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y Relaciones Consulares de 1963.

3. El Ministerio de Relaciones Exteriores expresa su satisfacción por las políticas que el Gobierno de los Estados Unidos ha adoptado desde la llegada del Embajador Myles Frechette en los siguientes aspectos: a. Establecer un período máximo de 4 años para la permanencia en nuestro país de todo el personal estadounidense acreditado diplomáticamente ante el Gobierno de Colombia, incluidas las agencias que participan en la lucha contra el narcotráfico.

b. Definir al Embajador de los Estados Unidos como el único vocero oficial de su Gobierno ante los medios de comunicación.

c. Realizar cursos de inducción sobre los diversos aspectos de la realidad de nuestro país para todo el personal asignado a la Embajada en Colombia.

4. El Ministerio de Relaciones Exteriores toma nota que desde la salida del señor Joe Toft en septiembre pasado, las relaciones de cooperación con la DEA han sido normales.

5. El Gobierno de Colombia renueva su mejor disposición para continuar cooperando activamente con los Estados Unidos, y con la comunidad internacional en general, en el objetivo común de erradicar el flagelo de las drogas ilícitas, sobre la base del respeto mutuo, la observancia del principio de no intervención y la tradición de amistad que ha caracterizado nuestras relaciones.