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INTERMEDIARIOS

Hemos hablado con frecuencia de la paz, de sus dificultades, de la necesidad de ella; de los estorbos colocados en su camino y la indescifrable actitud de los subversivos.

31 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

A todo lo cual no se puede agregar sino una cosa más: la voz oficial se ha expresado con claridad, con franqueza, recibiendo censura por su tono pasivo, tolerante, que a veces exaspera a la gente. Si a tales voces se responde con actos violentos, causa de tantos muertos, como ocurrió en el pasado fin de semana, entonces parece que lo único urgente es, además de reiterar todo el apoyo a las Fuerzas Armadas, motivar a los sectores que disculpan los actos de las guerrillas para que sirvan una y otra vez de intermediarios, y que proclamen inequívocamente sus deseos de colaborar con la paz.

A ellos les va a tocar creemos que forzados por la realidad de la situación ejercer una función mediadora ante los bandoleros, para que abran el tono de la concordia, den pruebas de su buena fe, cesen los actos de violencia con los cuales pretenden amedrentar sin lograrlo, sino por el contrario lo que van a conseguir es exasperar aún más a la opinión pública. Hasta que quede tan solo un camino: el de la respuesta con la fuerza. Por esa razón, es el momento de una actividad que pueden ejercer aquellos a quienes podríamos llamar grises en esta larga lucha que tanto dolor ha causado a Colombia.

Ellos, los grises , han desempeñado un papel que a veces tildaríamos de idiotas útiles , en ocasiones sinceros y algunas con claro carácter político, siempre encaminados a facilitar y disculpar, o, diríamos mejor, a justificar por múltiples razones la actividad guerrillera. Posiblemente formen parte de esa tropilla de idiotas útiles que tánto complican a veces la situación. Pero adquieren cierta autoridad, especialmente entre la subversión y los núcleos caracterizados por sus sentimientos anarquistas, para que ejerzan hoy una tarea positiva, como es la de transmitir a la mentalidad guerrillera la necesidad de que se consoliden los actos de paz y así se avance en un camino tan complicado y necesario, como que su abandono es el principal causante de los graves perjuicios a la patria.