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EJECUTIVOS EN CLASE APARTE

Los hombres de negocio son los pasajeros mimados de las aerolíneas. Por lo menos los que viajan en primera clase o en la llamada business class (clase ejecutiva). Y no es para menos, los pasajeros que viajan en clase aparte le reportan a las aerolíneas mayores ingresos que quienes pagan tarifa económica o de turista.

29 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Carlos Hernández del departamento de ventas del grupo Iberia señala que las tarifas ejecutivas o de primera son las de mayor rentabilidad para las compañías. Ellos son los pasajeros ideales, los más importantes, aunque esto no significa que desatendamos al resto de viajeros .

La verdad es que los viajeros de primera son en la mayoría de las aerolíneas del mundo el objetivo prioritario para conseguir un mejor nivel de ingresos. Y en las actuales circunstancias del mercado, en la business class se centra la guerra.

Los pasajeros de negocios son el uno por ciento del total de clientes del grupo Air France, pero aportan el 10 por ciento de los ingresos. La proporción es similar en las demás compañías que ofrecen clase especial para los hombres de negocio.

Ahora todas las aerolíneas están mejorando la clase ejecutiva basados en la premisa de agilidad en tierra y mayor espacio en el aire.

En esta dura batalla las aerolíneas están ofreciendo atractivos servicios para los clientes de primera. Los pasajeros de Gran Clase y Business Class del grupo Iberia pueden disfrutar gratuitamente durante siete días del servicio especial de parqueadero en los aeropuertos de Madrid y Barcelona.

Alitalia acaba de modernizar su servicio de primera. A partir de junio introdujo la llamada clase Magnífica, en donde el confort es lo importante. Serán 36 sillas destinadas a estos viajeros especiales. También Continental, Lufthansa y British Airways han transformado sus servicios de primera.

Todas las compañías ofrecen a sus clientes de negocios mostradores exclusivos y embarque diferenciado para dar un trato preferencial. Los equipas viajan aparte del resto de pasajeros y son los primeros en recibir sus maletas a la hora de desembarcar.

En el menú si que se siente la gran diferencia. Gastronomía a la carta, vajilla de plata, cristalería fina y en materia de licores los tragos más exclusivos.

Como el confort es lo primero, en los espacios y en la comodidad de la silletería es en donde mayor atención están poniendo las aerolíneas. Las compañías pretenden evitar la guerra de los codos, es decir, cuando los ocupantes de los asientos pugnan por situarse cómodamente en el apoyabrazos. La idea es sentar a dos personas en el espacio ocupado por tres asientos, que es la política inversa a la desarrollada con la clase turista. Air France y Lufthansa han ingeniado sistemas para que en un mismo avión pueda cambiar la configuración de clases.

Pero la diferencia no sólo está en el servicio. En la tarifa es donde realmente se siente que se está volando con clase. Para muestra, un vuelo Bogotá-Roma-Bogotá en clase ejecutiva cuesta 3.024 dólares. En clase económica la tarifa baja a 1.398 dólares.

Un vuelo entre Bogotá y Houston (ida y regreso) cuesta en económica 798 dólares, mientras que en primera clase vale 1.946 dólares. El trayecto Bogotá- Madrid-Bogotá en económica cuesta entre 1.349 y 1.551 dólares, pero en primera vale cuatro mil dólares.