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EL MONO NUÑEZ SE FUE AL GALERAS

Todas las barras se unieron por primera vez para entonar un canto victorioso de alegría y satisfacción a favor de Nariño, un canto que retumbó en el coliseo Gerardo Arellano cuando José Iván Hurtado, representante del jurado, dio el resultado: el ganador del premio Mono Núñez en su vigésima primera edición era para el grupo Dama Wha de Pasto.

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Por primera vez Nariño se llevó el trofeo.

Después de tres noches, en las que desfilaron las expresiones más representativas de la música andina colombiana, donde la quena, el tiple, la trompeta y la bandola recrearon el ambiente y el sentir de los 13 departamentos invitados al encuentro. Había llegado la hora de la verdad, el máximo premio del Festival Mono Núñez quedaba en manos de cinco jóvenes pastusos que transportaron al público que asistió a la final, a los parajes fríos y solitarios de la cumbre más importante de esa parte del país, el volcán Galeras.

Dama wha se integró hace ocho años en Pasto y su nombre significa: Latinoamérica es un gran tronco, cada país es una rama del tronco y cada uno de nosotros somos las hojas, flores, frutos. El grupo está conformado por William Rodríguez, director; Ricardo Escobar, Fabio Lozano, Avier Herrera y Juan Carlos Cadena Su programa musical: Canto al Galeras, causó sensación por la sensibilidad y maestría para darle vida a un composición instrumental que mostró la influencia histórica y cultural del volcán en la comunidad nariñense; fue como oír música contemporánea pero con instrumentos andinos, indudablemente una pieza que mezcló la belleza de la cultura nariñense pero con elemento innovador fue la opinión de uno de los asistentes a la final.

Sin poder ocultar la emoción y con aplausos y histeria de fondo, el grupo recibió el premio; aún no lo podían creer, ni siquiera cuando fueron llamados al escenario como finalistas con las agrupaciones: Trío Palosanto de Caldas, El Quinteto de bronces de Medellín y el cuarteto Ensamble del Quindío.

Esto fue lo más hermoso, porque la música que hizo Dama la hizo con el público, la hizo desde Nariño para Ginebra, la verdad, no lo esperaba, porque sabíamos de la calidad de los grupos, pero se dio y estamos contentos dijo Juan Carlos Cadena encargado de las cuerdas en el grupo.

Es algo inmenso, además nosotros no creíamos que estuviera a nuestro alcance , acotó su director William Rodríguez.

Con el premio Mono Núñez en las manos, el grupo dejaba atrás cuatro meses de intenso trabajo musical, el esfuerzo propio por participar por primera vez en el mismo y la larga jornada de un bus que no solo traía instrumentos de percusión, viento y cuerdas, sino el sueño de cinco muchachos que encontraron en las melodías de la música andina una forma de mostrar parte de su tierra, su cultura y su vida.

José Yunis, encargado por el jurado calificador para la mejor obra inédita fue el encargado de dar a conocer los otros premiados de la noche.

El premio a la mejor obra inédita se lo llevó la canción Ilusa del compositor Germán Darío Pérez, interpretado por el trío Nueva Colombia.

La obra Mi guacala del grupo Marimba y son, de Nariño, recibió una mención especial dentro de la categoría de obra inédita.

El premio a la mejor expresión inédita vocal lo recibió el grupo Za Chia ti de Santander, con su canción Luz y siempre.

La mejor expresión vocal individual quedó en manos de Sandra Milena Liz, representante del departamento de Caldas.

Luz Niyireth Alarcón del Huila recibió una mención especial con la canción espiritual La mejor bandola y el premio Pacho Benavides a la mejor interpretación de tiple se lo levaron los integrantes del trío Palosanto; Alexander y Pablo Andrés Olarte, respectivamente.

El único solista instrumental que participó en el festival, Jorge Alberto González, de Caldas obtuvo una mención especial como mejor intérprete de guitarra del festival.