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SMITS EMPATÓ PARA INDIANA

El pívot holandés Rik Smits pasó de ser la gran frustación de los Pacers de Indiana al héroe que anotó la canasta que les dio la victoria por 94-93 frente a los Magic de Orlando en el cuarto partido de las finales de la Federación Este, que ahora se encuentran empatadas 2-2 al mejor de siete.

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Smits, con el pitido final del tiempo reglamentario, se elevó sobre el veterano pívot Tree Rollins y desde dentro del área anotó los dos puntos que dejó a los Pacers con la esperanza de luchar todavía por estar en las finales de la NBA.

Lo que sucedió en el último minuto del partido salvó la mediocridad de los otros 47, donde ninguno de los dos equipos juego su mejor baloncesto y si hubo alguno fueron los Magic, con el único problema de las personales, algunas de las cuales sólo las vieron los árbitros y es que los derechos de televisión por un sexto partido son muy importantes y si hay un séptimo mejor.

Los Magic que tuvieron la ventaja hasta el un minuto y medio para que terminase el encuentro cuando lo empataron a 87-87, con dos tiros de personales de Smits, no supieron aprovechar la ventaja de las faltas personales y el pívot Shaquille O Neal falló cuatro tiros que fueron decisivos.

Luego llegaron las expulsiones por seis personales del alero Horace Grant, nunca existió tal falta, y mucho menos la que le pitaron en ataque a O Neal, que también tuvo que dejar el campo con seis en su haber.

Con Grant y O Neal fuera del juego, los bases Brian Shaw y Anfernee Hardaway se convirtieron en los grandes protagonistas para los Magic al anotar dos tiros de tres puntos que colocaron a su equipo en las puertas del triunfo que podría darles la ventaja de 3-1 en la eliminatoria.

Primero fue Shaw, quien en 13,3 segundos, en una rotación perfecta de balón, recibió un pase de Hardaway y anotó la que iba a darle la ventaja de 90-89 a los Magic.

Los Pacers, como es normal, se decidieron por la opción del base Reggie Miller, y con sólo 5,3 segundos anotó el tiro de tres que cambió de líder en el marcador.

La alegría les duró sólo cuatro segundos, porque de inmediato Hardaway hizo lo propio en otro tiro magistral de tres puntos y que parecía que iba a ser la canasta decisiva de no haber luego aparecido la figura de Smits.

El pívot holandés, que no había tenido suerte al comienzo del partido, falló 10 de los 15 primeros tiros que realizó a canasta, luego finalizó con 21, incluidos siete anotados en los dos últimos minutos del partido.

Todos pensaban que el balón iba a ir para Miller y me dejaron sólo para recibirlo dentro del área y lo único que tuvo que hacer fue girar elevarme y anotar , explicó Smits. Creo que ahora comenzamos de nuevo de cero y con la moral alta de habernos demostrado que podemos ganar a los Magic , añadió.

El pívot holandés había salvado a los Pacers que se trasladan de nuevo a Orlando para disputar el próximo miercoles el quinto partido, mientras tienen garantizado el regreso a su campo del Market Square Arena.

Hicimos las decisiones correctas en el juego, pero hay que reconocer que la suerte también fue un factor que estuvo de nuestro lado , declaró Larry Brown, entrenador de los Pacers.

Comenzamos de cero, pero tenemos la experiencia de haber ganado bajo presión y eso puede sernos de gran utilidad en los tres partidos que aún podemos jugar en la eliminatoria .

De momento lo que ha cambiado ha sido el parcial de la eliminatoria que se encuentra empatada 2-2 y abierta para que cualquiera de los dos equipos pueda conseguir el pase a las finales de la NBA y todo gracias a un tiro perfecto de Smits, que como sucedió en las semifinales de la federación ante los Knicks de New York, se ha convertido en el jugador decisivo para los Pacers y en la pesadilla para los Magic.

Robinson vs Olajuwon San Antonio (E.U.) (Reuter) Su imagen no es la de los típicos cowboys, pero sus duelos son más explosivos que la pólvora y acaparan la atención de todo el Oeste en la final de esa región en la liga profesional de baloncesto de la NBA.

Tanto David Robinson, centro de los Spurs de San Antonio y Jugador Más Valioso de la NBA este año, como Hakeem Olajuwon, el pilar de los campeones Rockets de Houston, se han robado el espectáculo en los enfrentamientos entre ambos conjuntos.

Como en el lejano Oeste, sólo uno de ellos dos podrá sobrevivir, pues sólo el vencedor de la serie, que se encuentra empatada a dos victorias por bando, irá a discutir en título del campeonato frente al ganador entre Orlando Magic y los Pacers de Indiana.

Hoy, ambos volverán a la cancha de San Antonio dispuestos a mantener su puntería.

Robinson, quien el próximo 6 de agosto cumplirá 30 años, ha evidenciado su capacidad y en los dos últimos partidos ha sido la figura principal en el triunfo de los Spurs frente a los Rockets, que le permitieron empatar la serie.

Por su parte, Olajuwon, de 32 años, marcó casi 40 puntos en los dos primeros partidos, pero en los restantes no puso sacar sus pistolas con la misma velocidad y su producción descendió casi a la mitad.

El público vibra con la actuación de ambos, tanto cuando clavan las pelotas con fuerza en el aro, como cuando saltan como canguros para atrapar esos balones perdidos que rebotan en el aro.

Los comentaristas de televisión y periódicos mantienen una estadística actualizada partida por partido comparando la actuación entre ambos, dando mayor espectacularidad al duelo.

En las series de desempate ambos comparten honores en las distintos departamentos del juego.

Olajuwon ha anotado 32,1 puntos por partido, mientras Robinson tiene 26,1 de promedio.

Poniendo sombreros , como llaman popularmente a los tapones o bloqueos están casi parejos: Olajuwon tiene 2,8 y Robinson 2,7, aunque este último aventaja a jugador de origen nigeriano en los rebotes con 12,3 de promedio por 9,7. En asistencias, Olajuwon tiene 4,1 y Robinson 3,2, quien tiene un promedio en los tiros libres de 83 por ciento, mientras Olajuwon lo hace para 71 por ciento. Robinson es también un mejor ladrón que Olajuwon con 1,3 pelotas robadas por partido por 0,9 su rival.