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APLAUSOS Y EMOCIÓN PARA LOS PROGRAMAS MUSICALES

Las calles estaban solitarias. Solo algunos vendedores terminaban de arreglar sus kioscos y puestos de comida; otros se movilizaban rápidamente para no perderse las notas de la música andina que comenzó a inundar las instalaciones del coliseo Gerardo Arellano en el preámbulo de la fiesta que cada año convierte al municipio de Ginebra en el epicentro de las manifestaciones autóctonas de la región andina.

27 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Uno a uno fueron llegando. La mayoría jóvenes; unos venían armados de banderas y tambores, para hacerle barra a su región, otros en cambio debieron conformarse con sus voces, entusiasmo y uno que otro guarito para unirse ala fiesta.

La inauguración del Festival y la primera noche de concurso de los programas musicales, se vio matizada de la alegría de los cerca de dos mil espectadores que presenciaron el encuentro musical, se escucharon las voces de aliento y apoyo para las agrupaciones que representaban a sus departamentos. Los bogotanos rompieron el hielo, luego de las palabras de rigor, los himnos y los agradecimientos vinieron los aplausos y el entusiasmo.

En la primera noche de concurso participaron 12 agrupaciones; Tolima, Huila y Valle del Cauca con una agrupación; Antioquia, Boyacá y Caldas con dos y Cundinamarca con tres bandas. Todas bajo la mirada atenta del jurado calificador, que este año está compuesto por siete personas; cuatro para el concurso de selección regional y tres para la mejor obra inédita.

Aunque todos recibieron un buen tratamiento del público, que escuchó con atención y respeto sus interpretaciones, los que más llamaron la atención fueron Los típicos quienes además de interpretar una secuencia del cancionero tradicional de Antioquia, incluyeron una danza del folclor paisa: las vueltas, una de las más representativas del departamento. Este grupo fue el más original porque incluyó una coreografía para su programa musical opinó uno de los asistentes.

Luego vino la juventud con el grupo Crayola del Tolima con niños entre los 10 y 14 años, Pentagrama Colombiano con un repertorio instrumental, el amor del dúo Los Currumechos, El trío Palosanto, Aires de fortalecillas, Alquimia y Sandra Esmeralda Rivera y su grupo Jaime Llano González que causaron sensación con sus programas.

También, El dueto Julio Flórez, el grupo Cigarra, el dueto de expresión autóctona Luis y Medardo y para cerrar con broche de oro, o mejor de bronce, el Quinteto de Bronces de Medellín, quienes con dos trompetas, un fiscorno, un trombón, una tuba y una batería le sacaron al público los más sonoros aplausos e hicieron recordar a los viajeros que de pueblo en pueblo ponían a bailar en la retreta de un plaza pueblerina.

Las banderas volvieron a ondearse y los gritos alusivos a cada región no dejaron de sonar, a pesar que terminaba la primera noche de competencia, en los asistentes ya se notaba esa expresión de satisfacción por un fiesta que apenas está por comenzar. No me importa que hubieran fallas de sonido o que el encuentro empezara tarde, lo bueno es que esto ya se prendió, concluyó Francisco Hernández habitante del municipio.