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EL MERCOSUR PONE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN LAS GANGAS IMPORTADAS DE PARAGUAY

Muchos de los mayores centros comerciales del mundo se encuentran en las zonas de libre comercio. Pero este alborotado paraíso de las ventas minoristas, muy cerca de Argentina y Brasil, podría ser singular por encontrarse en una zona en la que todo vale.

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Con 15.000 establecimientos comerciales apretujados en un área de 20 manzanas, esta ciudad es un caos del consumo masivo. En un extremo, una multitud rodea a un hombre desmayado, que estuvo comprando desaforadamente hasta que un asaltante lo derribó de un golpe a la cabeza.

Cerca de allí, un autobús de turistas se proyectó contra una tienda de caramelos y quedó hundido en una catarata de golosinas. En una joyería con un letrero que anuncia Sólo Artículos Legítimos , el dueño discute con un cliente cuyo reloj de pulsera, que se niega a dar la hora, resultó ser menos legítimo de lo que se anuncia. Reverberan varios disparos en algún lugar de la ciudad, pero a nadie parece importarle.

Miles de brasileños y argentinos están dispuestos a desafiar las balas en Paraguay con tal de poder echar mano a las gangas: la electrónica de consumo, los cigarrillos y el licor son un 40% más baratos en Paraguay que en cualquier otra parte de Sudamérica, gracias a los aranceles de importación, bajísimos y fáciles de burlar. Y si los clientes no pueden llegar a Paraguay, no hay problema: sus contrabandistas especializados envían por avión sus productos a cualquier parte del continente.

La combinación de bajos aranceles y una ética aún más baja ayudó a este desaliñado pueblo a vender el año pasado unos US$13.000 millones en mercaderías, más que cualquier otra ciudad de América Latina.

Nuevos rivales: de la Interpol al arancel Pero ahora los contrabandistas paraguayos que se burlaron de la Interpol, de la Fuerza Aérea de Brasil y de otras autoridades tienen que hacer frente a un enemigo mucho más peligroso: los tecnócratas del libre mercado. Atraído por la ola de apertura de mercados que avanza por la región, Paraguay se unió en enero de este año a sus clientes de muchos años, Brasil, Argentina y Uruguay, en un intento por unificar aranceles mediante la creación de un enorme bloque comercial, el Mercosur. Aunque la implementación total del acuerdo llevará años, el Mercosur ya ha logrado que muchos productos importados sean tan baratos en Buenos Aires y Río de Janeiro como en Ciudad del Este. La desaparición paulatina de su ventaja competitiva obligado a los pícaros empresarios paraguayos a enfrentarse a una perspectiva que en otros tiempos era impensable: regenerarse.

Creo que ya no podremos vivir del contrabando y que tendremos que comenzar a producir , dice José Antonio Esquivel, un hombre delgado que trabaja en lo que califica eufemísticamente de negocio de importación y exportación . Mientras toma una cerveza en un oscuro tugurio llamado Bar Capo, Esquivel dice que el Mercosur lo obliga a pensar en una nueva carrera, quizás la cría de chinchillas. Casi no comen y siempre hay demanda por su piel , dice.

Otros paraguayos opinan que el turismo podría ser el nuevo rumbo que tome la economía. Pero esa idea también tiene obstáculos: es posible que resulte difícil atraer visitantes a los numerosos monumentos y museos que rinden tributo al héroe nacional de Paraguay, el general Francisco Solano López. Sólo un viajero morboso podría disfrutar de la abundancia de monumentos dedicados al obeso jefe militar, a quien en otra época llamaban un maremoto de carnes . El general Solano López sigue siendo una figura popular aquí, a pesar de haber dirigido las desastrosas campañas militares del siglo XIX que llevaron a la exterminación del 80% del pueblo paraguayo.

Algunos líderes cívicos desean convertir a Paraguay en un centro de altas finanzas. Con el ojo puesto en los miles de millones de dólares que Wall Street inyecta en los mercados emergentes, un grupo de banqueros jóvenes reabrió la bolsa local, la Bolsa de Asunción, después de una década de inactividad. Lo difícil ha sido encontrar compañías con balances financieros lo suficientemente presentables como para atraer a inversores privados. Concluimos que los balances financieros del mundo empresarial paraguayo tienen ciertas anomalías , dice Reinaldo Penner, presidente de la Bolsa de Asunción. Cómo cuáles? Se tergiversan los activos, las ventas y las ganancias , expresa.

Esta reticencia a abandonar su estilo habitual de hacer las cosas es el resultado de la persistente negativa de muchos paraguayos a reconocer la existencia del contrabando. Las autoridades todavía ofrecen explicaciones poco plausibles sobre qué hace este pequeño país de cuatro millones de habitantes con la enorme cantidad de importaciones, como los aproximadamente US$400 millones en cigarrillos que ingresaron al país en 1994.

El fumar cigarrillos es uno de los mayores problemas que tiene el país hoy , dice el oficial de aduanas Benito Cabral, y agrega que conoce personalmente a tres personas que han muerto de cáncer de pulmón en meses recientes. Según esa lógica, el alcoholismo tiene que ser un problema aún mayor, puesto que cada hombre, mujer y niño tendría que beber cantidades industriales de alcohol para consumir los US$350 millones en whisky que importa Paraguay al año.

Estos hábitos los inició el general Alfredo Stroessner, el gobernante absoluto del país entre 1954 y 1989. El Comerciante General , como le llamaban, convirtió a Ciudad del Este en una verdadera cornucopia de todo tipo de contrabando: autos robados, madera, fusiles militares, pieles de animales, soya, café, e incluso marrasquinos. Y al final de cuentas, esta misma filosofía del robo llevó el régimen a la ruina. Un golpe de Estado contra el general Stroessner triunfó fundamentalmente porque los tanques de guerra que custodiaban el Palacio Nacional no tenían combustible cuando comenzó la batalla. Los hombres del general le habían sacado el combustible a los tanques para venderlo en el mercado negro.

Aunque Paraguay hizo la transición a un gobierno civil en 1993, el contrabando todavía es la piedra angular de la economía. El año pasado el dinero generado ilícitamente ayudó a Paraguay a cubrir un déficit comercial de US$1.000 millones, y a aumentar un 40% sus reservas en divisas.

Pero con la entrada en vigor del Mercosur, muchos bienes que tradicionalmente entraban de contrabando ahora se comerciarán de manera legal, y perderemos nuestra ventaja competitiva , dice el economista Ricardo Rodríguez Silvero. La implementación gradual de la convergencia de aranceles en enero significó que Paraguay aumentó los aranceles sobre los equipos electrodomésticos de más venta y los alimentos gourmet, mientras sus tres socios comerciales reducían sus aranceles a los mismos productos.

Lo positivo, dicen los defensores del Mercosur, es que la inversión extranjera y los ingresos por concepto de derechos de importación aumentan significativamente. La teoría económica sugiere que se crearán nuevas fuentes de ingresos y que las prácticas poco saludables del sector de importación-exportación desaparecerán poco a poco , dice José Buttner, negociador comercial del gobierno. Naturalmente, cuando Buttner viajó a Ciudad del Este hace unas semanas, le sorprendió ver una cola de autos de casi 8 kilómetros, a cuyos pasajeros los atraían las mismas prácticas poco saludables que en teoría deberían estar en vías de extinción.

El ingenio del contrabandista no descansa Qué sucedió? Los contrabandistas se adaptan a los aranceles más altos con métodos aún más audaces para burlarlos. En diciembre, días antes de que el Mercosur entrara en vigor, el ministro de Finanzas de Paraguay tuvo que renunciar cuando su hijo se vio implicado en una estratagema para contrabandear seis camiones llenos de aparatos electrónicos por el aeropuerto. Posteriormente, el alcalde de un poblado paraguayo junto a la frontera con Brasil atacó a golpes a un policía que interfirió con un contrabando. Un periódico publicó en primera plana fotografías del personal de una base naval involucrado en actividades de contrabando a plena luz del día.

Los clientes de Ciudad del Este no parecen darse cuenta de que el lugar pasará a la historia. Un día de abril comenzó a caer un fuerte aguacero en medio de la hora de más actividad de la mañana. Sin darse por vencidos, los clientes sencillamente compraron impermeables, que los comerciantes vendían por todas partes, y siguieron su camino en busca de gangas.

El Mercosur no importa tanto para comprender esto , dice el comerciante Jimmy Lu. La verdad es que a la gente sencillamente le encanta Paraguay .

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