Archivo

VENEZUELA MONTA UNA CRUZADA PARA ERRADICAR LA INFLACIÓN.

Una cruzada antiinflacionaria se inició ayer en Venezuela tras la firma de un Pacto Institucional entre el Gobierno, el sector empresarial, los trabajadores y el Banco Central de Venezuela, en el cual el presidente, Rafael Caldera, juega el rol de garante.

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Luego de 16 meses de mandato y tras cuatro intentos fallidos de aplicar programas económicos, el gobierno de Caldera logró poner de acuerdo a los diferentes actores de la economía venezolana, para lograr suscribir un pacto que permita batir el fenómeno de la inflación.

La cruzada fue asumida al verificarse que en 1994 la inflación cerró en un porcentaje astronómico del 70 por ciento, fenómeno que amenaza con reproducirse este año. De acuerdo con las proyecciones hechas con base en el comportamiento del primer trimestre de 1995, que se ubicó en 13 por ciento, el año cerrará en 61 por ciento.

El documento que se firmó ayer en Miraflores consta de dos cuerpos: por un lado la declaración de intención y por otro los lineamientos fundamentales que guiarán la acción de los sectores involucrados.

Los firmantes tienen 30 días para sellar el pacto definitivo. El compromiso tiene como objetivo reducir progresivamente el crecimiento del índice de precios.

Según la hipótesis que maneja el ministro de Fomento, Werner Corrales, durante los primeros tres meses de la vigencia del pacto, se establecerá que el índice inflacionario alcance un 2,0 por ciento mensual.

En los siguientes tres meses se bajará la inflación al 1,5 por ciento y después del primer semestre al 1,0 por ciento mensual.

Otro elemento que se busca es mantener informada la población sobre los avances y logros del compromiso. También están implícitos la erradicación de la corrupción, el aumento de la productividad y la equidad en los precios de bienes y servicios.

Entre las obligaciones específicas para las partes, representadas en 36 firmantes, se establece que el Gobierno debe reducir el déficit fiscal, a un valor del 4,0 por ciento del Producto Interno Bruto, equivalente a 2,8 mil millones de dólares, reorientar el gasto y agilizar las privatizaciones.

El sector empresarial deberá mantener los ajustes de precios dentro de los límites compatibles con las metas de reducción de inflación y procurar mantener los niveles de empleo; mientras los trabajadores se comprometen a plantear sus solicitudes de aumento salarial dentro de parámetros establecidos en el pacto, así como a revisar el régimen de prestaciones sociales.

El Banco Central de Venezuela también pondrá su cuota con una política monetaria tendiente a absorber los excedentes de liquidez.

Un testimonio solidario El presidente Caldera, quien se limitó a ser testigo del pacto antiinflacionario, llamó la atención sobre la importancia histórica del acuerdo, al considerar que es altamente positivo por ser el mejor testimonio de solidaridad que se ha dado en Venezuela .

El mandatario venezolano destacó que el pacto deberá estar dirigido a la conquista de la confianza perdida y al incentivo de las inversiones extranjeras. Si progresa Venezuela, progresamos todos . Al cuestionar a quienes auguran el fracaso del pacto, entre quienes están el partido Copei, del cual el jefe de Estado fue miembro fundador.

En la cita de Miraflores, el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, Federico Ramírez León, y el presidente de la Federación de Cámaras Empresariales de Venezuela, Edgar Romero Navas, coincidieron en ratificar sus respectivos compromisos luego de 50 días de difíciles negociaciones.

Romero Navas exigió del Ejecutivo evitar la emisión de dinero sin respaldo en las reservas internacionales, así como la fijación de una tasa de cambio realista.

Entre tanto Ramírez León pidió que se declare la guerra contra los especuladores, contra las mafias monopólicas, causantes en gran medida de la inflación .