Archivo

DERROTA ELECTORAL PARA EL PRI

El conservador Partido Acción Nacional de México (PAN) logró un triunfo contundente en las elecciones del domingo para renovar el Gobierno estatal de Guanajuato, mientras en Yucatán el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sólo pudo vencer con un estrecho margen.

30 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Esta es la primera vez que el PAN es reelegido en unas elecciones estatales, lo que confirma a ese grupo político como la alternativa más viable al poder que ostenta el PRI desde 1929 para los comicios generales del año 2000.

En Guanajuato, centro de México, el PAN, que presentó como candidato a gobernador a Vicente Fox Quesada, consiguió, según datos oficiales, casi el 58 por ciento de los votos, al contabilizarse el 94 por ciento de las mesas electorales.

Esta cifra representa una amplia ventaja sobre su contrincante más cercano, Ignacio Vázquez Torres, del PRI, quien obtuvo el 32 por ciento del total de los sufragios.

El resto de los votos se dividió entre el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), que consiguió el 7 por ciento, y, con un porcentaje mínimo, el Partido del Trabajo (PT) y el Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), que prácticamente quedaron al margen de la contienda PRI-PAN.

PRI reconoce la derrota El triunfo de Fox Quesada fue confirmado en la madrugada de ayer por el comité nacional de su partido, mientras que la presidenta nacional del PRI, María de los Angeles Moreno, admitió la derrota de su partido en Guanajuato.

Entretanto, en el estado de Yucatán, este del país, donde además del Gobierno se renovaban las alcaldías y el Congreso local, los resultados de los comicios favorecen por estrecho margen a Víctor Cervera Pacheco, candidato del PRI, partido en el poder en México desde 1929.

Según cifras del Consejo Electoral Estatal, Cervera recibió el 49,35 por ciento de los votos emitidos, y superó al panista Luis Correa Mena, quien ha obtenido el 43,88 por ciento, escrutado casi el 90 por ciento de las mesas electorales.

Vale la pena anotar que las elecciones en ambos estados son de especial importancia debido a que entre 1989 y 1992 los conflictos electorales entre el PRI y el PAN zanjaron sus diferencias con la intervención del Gobierno federal, al margen de los resultados de los comicios y obligando a la renuncia a los candidatos triunfantes.