Archivo

SE MANTIENE VEDA DEL BAGRE

Todas la mañanas, cuando salen a buscar para la comida y cuando revisan las redes lanzadas al río Magdalena, los pescadores de Puerto Boyacá se encuentran ante un cruel dilema: O sacan los pocos bagres y pequeños animales de otras especies, en contra de las disposiciones del gobierno, o vuelven a sus casas sin alimento para las familias que los esperan.

19 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Castigar a los infractores de las disposiciones vigentes sobre pesca o permitir que ellos lleven algo de comida a sus humildes familias, también parece ser el dilema del único funcionario del Instituto Nacional de Pesca y Agricultura, INPA, existente en el Magdalena Medio.

El INPA ha ordenado que la captura y comercialización del bagre rige desde el primero de mayo hasta el 30 de junio. Ramón Emilio Martínez Moreno, funcionario del Instituto, explicó que durante ese lapso el bagre está en período de reproducción.

Por ejemplo, el bagre rayado o pintado era la segunda especie en importancia comercial y pesquera del Magdalena. Hoy ocupa posiciones secundarias debido a su crítica situación biológica, teniendo en cuenta que es un pez que alcanza tallas hasta de 1.5 metros y un ciclo de vida larga, pero que tiene una tasa de renovación y crecimiento bastante lentas.

Los pescadores reclaman El acuerdo número 016 del Inderena ha establecido para cada año una veda temporal de pesca del bagre en las cuencas de los ríos Magdalena, Cauca, San Jorge, ciénagas y planicies inundables.

En el Magdalena Medio, y concretamente en Puerto Boyacá, los pescadores se quejan de que el Inderena había anunciado que esa veda era apenas por cinco años y que se ha mantenido desde 1987 hasta la fecha. El INPA respondió que la culpa es de los pescadores que han seguido sacando el bagre y comercializándolo.

Las restricciones también cobijan a animales de menor tamaño de otras especies como bocachico, dorada, blanquillo, capax, blanquillo, doncello y nicuro.

El Inderena, a través del INPA, expidió el acuerdo 005 de enero de 1993 mediante el cual no permite la utilización, en tiempo de veda, de chinchorro, ralera, congolo, nasas y grandes enmallados. También prohibe la pesca en los caños haciendo tapadas con aperejos.

En las ciénegas solo se permite pescar con arpón, flechas, anzuelos, nasas y atarrayas y se prohibe la utilización de grandes aparejos y grandes enmallajes.

Para tratar de burlar las disposiciones, los pescadores se han inventado nuevos herramientas de pesca: la chinchorra es un enmallaje con el que no se puede sacar el bagre, pero el inspector del INPA en Puerto Boyacá no sabe si se debe permitir o no su utilización.

De todas formas, los pescadores se revelan cada vez más contra las disposiciones, porque cada día el río trae menos comida y cada día son mayores las dificultades para llevar sustento a sus familias.

Las propuestas Uno de los factores que más influyen en el bajo nivel de vida de casi 600 familias de pescadores existentes en Puerto Boyacá, es la presencia de intermediarios para la venta del pescado al consumidor final.

Los habitantes del Puerto, pero sobre todo los turistas, se encuentran con que muchas veces un plato con bagre o cualquier otro pez puede ser más caro allá que en Tunja o Bogotá. Eso se debe a que el pescado pasa hasta por cuatro o cinco intermediarios desde el momento en que es comprado a la orilla del río.

El alcalde de Puerto Boyacá, Luis Eduardo Alvarez, les ha propuesto a los pescadores el fortalecimiento de una asociación creada hace unos años, para que sean ellos mismos quienes comercialicen el producto.

También que, como se ha hecho en Barrancabermeja, se construyan estanques a la orilla del río, destinados al cultivo de algunas variedades de pescado. El municipio aportaría recursos para ese programa, pero el gobierno nacional es quien debe meterse la mano al bolsillo , agregó el alcalde.

Para buscar soluciones definitivas a los asuntos de los pescadores, el mismo alcalde impulsará para los próximos días una reunión entre las autoridades de todos los municipios del Magdalena Medio, como Puerto Berrío, Puerto Nare, La Sierra, Puerto Niño y Barranca.