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MI PAPITO ESTÁ EN UNA ESTRELLA

Sergio está triste. Se cree que no volverá a reír y a jugar, al menos hasta que se borre de su mente la figura de su padre, el capitán Luis Carlos Ortíz Matamoros, quien piloteaba el avión Curtis HK 3079 G y que en medio de una tormenta y un viento de cola colisionó en la Cordillera Oriental, cuando la nave se aproximaba al aeropuerto Vanguardia.

16 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El último recuerdo que el pequeño Sergio tiene de su papá es de la noche anterior al accidente, cuando iPini -como los amigos llamaban al capitán- se convirtió practicamente en otro niño jugando con su pequeño.

Era como si iPini se estuviera despidiendo de su mayor tesoro. Así lo presentía Ekaterine Melguizovski la esposa del capitán Ortíz Matamoros.

El día está podrido , estas fueron las palabras que Katty recuerda que su esposo expresó en la mañana, antes de salir para el aeropuerto, refiriéndose al mal estado del tiempo.

El vuelo para Mitú (Vaupés) estaba programado para las 7:30 de la mañana, pero por el mal tiempo se aplazó un par de horas, mientras se destapaba el firmamento.

Inmensas nubes cubrían a Villavicencio. Llovía copiosamente, más que en los días anteriores. Por primera vez esto mortificaban a Katty, quien se sentía nerviosa.

Estaba inquieta, algo le preocupaba. Sin embargo, durante el día no logró descifrar la razón de su zozobra.

Sólo hasta las seis de la tarde del trágico martes en medio de un trancón, cerca al aeropuerto, Katty dio respuesta a su inquietud. iPini se había accidentado.

El llanto fue incontenible. No pudo manejar el Renauld cuatro en el que se dirigía hacia el aeropuerto para recoger a Luis Carlos.

En adelante vinieron 12 horas de infierno . La angustia y la esperanza de que su esposo estuviera aún con vida, aunque las noticias señalaban lo contrario.

El pequeño Sergio estaba confundido y en medio del aguacero acompañaba a su madre en el dolor.

No me explico qué pasó. iPini era el hombre más correcto del mundo, más querido. Si él hubiera encontrado una lucecita en la pista se había salvado , aseguró Katty.

Agregó que el capitán era muy precavido, por eso fue que en muchas ocasiones, cuando había mal tiempo, se opuso a las empresas y canceló vuelos.

Hoja de vida El capitán Luis Carlos Ortíz Matamoros tenía 40 años, 15 de ellos dedicados a la aeronavegación.

iPini, como lo llamaban sus amigos, había nacido en Usaquén (Bogotá) en 1995. Desde hace un año trabajaba con Coinco.

Ortíz Matamoros fue piloto de las empresas Selva, Sadelca, Aerosol y Vianco Ltda.

Luis Carlos es el mayor de cuatro hermanos, todos vinculados con la aeronavegación en el país.