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EL ESPECTADOR :

01 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Bogotá, abril 27 de 1995 Jorge Child El país legal hasta cierto punto es cómplice del país ilegal en el sentido de que sus causes y conexiones con éste se hacen imprescindibles, no sólo a través del lavado de dineros del narcotráfico y de la corrupción por intermedio del sistema bancario sino por la compra de los servidores públicos para evitarse el infierno de las tramitaciones que, a su turno es provocado por los propios funcionarios para obtener la dádiva con que serán premiados si evitan esas montañas de papeleo y aceleran la evacuación de los actos administrativos.