Archivo

LA JUVENTUD SE TOMA EL MERCADO LABORAL

La mayoría de las empresas quieren juventud y experiencia a la vez. Dos conceptos que bien podrían oponerse pero que hoy se imponen en el mercado laboral colombiano. La preferencia por los jóvenes en las distintas actividades laborales del país se ha acentuado especialmente en los últimos años, evidenciando, de paso, una clara discriminación hacia los más adultos.

01 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En efecto, entrar al mercado laboral colombiano después de los 30 años es algo bastante difícil y tratar de hacerlo después de los 40 es prácticamente imposible.

La verdad es que este es un país de jóvenes, el 67 por ciento de la población es menor de 30 años, mientras que el seis por ciento es mayor de 60. De acuerdo con esto no es extraño que los jóvenes se hayan tomado el mercado laboral.

Efectivamente, en las diez principales áreas metropolitanas, el 61 por ciento de la población ocupada está entre los 20 y 40 años de edad (3.202.656), registrándose el mayor volumen en el rango entre los 20 y los 30 años. El 27 por ciento está entre los 40 y 60 años.

Sólo el 4 por ciento de la población ocupada en las ciudades de Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Manizales, Pasto, Pereira, Cúcuta y Villavicencio, según la Encuesta Nacional de Hogares del Dane, es mayor de 60 años.

Para Esperanza Rojas Forero, gerontóloga administrativa de la Fundación Juan Pablo II, no hay duda que en Colombia se rotula a las personas cuando van llegando a la edad adulta. Después de los 30, en algunos casos después de los 35, es prácticamente una proeza encontrar trabajo y ni qué decir cuando se arriba a la vejez. Las ofertas de empleo parecen destinadas exclusivamente para menores de 25 años y es que ya ni siquiera estamos hablando de la tercera edad .

El trato discriminatorio en el campo laboral es mayor cuando se sobrepasa los cincuenta años, cuando se empieza a salir de la fuerza de trabajo. Recuérdese que la jubilación en Colombia se inicia actualmente a partir de los 57 años para las mujeres y 62 para los hombres.

La verdad es que en la práctica esto puede elevarse hasta los 70 años en la medida en que un creciente número de empleados de esta edad deciden seguir vinculados a sus empresas (algunos por necesidad otros por satisfacción personal).

Los discriminados La capacidad de desenvolverse eficientemente en una tarea específica es determinante para las empresas que ofrecen puestos de trabajo y este es un factor que está asociado con los años.

Carmen Hernández, gerente de la Agencia de Empleo la Promotora, compañía con 42 años de servicio en Bogotá, asegura que las preferencias de las empresas han variado notablemente en el mercado laboral colombiano. Antes, lo corriente era darle prelación a los mayores, pues representaban mayor estabilidad laboral y amplia experiencia. Hoy en día prefieren gente joven, aunque no tengan tan buena experiencia .

La discriminación comienza a sentirse a medida que se va entrando a los 30. El caso de los ejecutivos es patético. La mayoría de las empresas quieren jóvenes brillantes con experiencia.

Pero, esto no sólo ocurre en los cargos de más jerarquía, sino también con la población menos calificada. En su agencia, Carmen Hernández puede comprobar cómo las empresas sólo quieren mujeres hasta los 30 y hombres hasta los 45 años. Pero, qué se puede ofrecer a esta edad?. Para labores secretariales o de oficina las ofertas de trabajo son para las damas entre los 18 y los 30. Difícilmente logramos colocar como secretarias, mujeres de más de 35 años . Hasta esta edad, las ofertas se reducen al manejo de máquinas industriales y fileteadoras, principalmente.

Hasta para tareas de aseo, las empresas solicitan personal joven; después de los 40 años es bastante difícil encontrar un trabajo en esta actividad.

En el caso de los hombres la situación no es diferente. Más allá de los 40 las ofertas se limitan a labores de vigilancia. Es lo único que podemos ofrecer, pues cuando se va entrando en los 50, es muy difícil colocar a un hombre , señala Hernández.

Encontrar este panorama es una de las grandes frustraciones a las que llegan los jubilados, que deciden por necesidad o por gusto continuar en el mercado laboral, por algún tiempo más. Muchos de ellos terminan como taxistas.

Para Esperanza Rojas de la Fundación Gerontológica Juan Pablo II, la capacidad de desenvolverse activamente en un tarea está muy ligada a la vida que han llevado las personas. Algunos pueden rendir hasta bien entrados los años. No se puede pelear con la experiencia de la gente, pero desafortunadamente, en nuestro medio esto no se valora .

Envejecer Investigadores sobre el tema pronostican que el mundo entero está envejeciendo rápidamente, lo que implicará un desafío a nivel mundial. Cuando de expectativa de vida promedio se trata, Estados Unidos se ve sobrepasado por más de 15 países encabezados por Japón, donde hoy en día la expectativa de vida es de 79 años.

De todas maneras existen dos factores que sitúan a los Estados Unidos en la vanguardia de la revolución de la longevidad. En primer lugar, el vigor y duración de su explosión demográfica durante la posguerra, lo cual garantiza que dentro de cuatro décadas habrá un número incomparable de octogenarios, nonagenarios y centenarios. En segundo lugar, el papel protagónico como cuna de investigación genética y biomédica que muy probablemente arrojará importantes avances en lo relacionado con la capacidad para agregarle años y ante todo, calidad a nuestras vidas.