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GIRO A LA DERECHA EN ESPAÑA

De amplia y clara calificó José María Aznar, el presidente del Partido Popular (PP) de España, la victoria que su partido consiguió en las elecciones municipales y autonómicas de ayer.

29 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Felipe González, presidente del gobierno y secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), cuya agrupación sufrió un retroceso notable, desdramatizó el resultado y manifestó que la diferencia con respecto al PP iba estar en torno a 5 puntos, bastante menos de la que auguraban las encuestas.

Escrutada la casi totalidad de los votos, el PP, centro-derecha) obtenía un 35 por ciento de los votos, mientras que el PSOE, (en el poder central desde 1982) se quedaba con el 30,8 por ciento.

Avance de la izquierda Izquierda Unida (IU), entre tanto, se consolidó como la tercera fuerza política española con cerca de un 12 por ciento de los sufragios.

Entre los datos más significativos de las elecciones en las cuales estaban llamados a votar 33 millones de españoles y cuyo nivel de participación se ubicó en torno al 65 por ciento, está la consecución del PP de 42 alcaldías de las 50 capitales de provincia. En las pasadas elecciones municipales de 1991 dicho partido había ganado en 21 capitales.

Además es importante el hecho de que el Partido Popular ganó en las ocho capitales de la Comunidad de Andalucía, hasta ayer el principal bastión electoral del PSOE.

Los socialistas, por su parte, solo conservan dos de las alcaldías de las grandes ciudades, la de Barcelona con Pacual Maragall, y la de La Coruña en cabeza de Francisco Vásquez.

En Madrid, y con una nueva mayoría absoluta, continúa como alcalde el popular José María Alvarez del Manzano.

En cuanto a las elecciones en las 13 comunidades autónomas que ayer renovaban su parlamento local, el PP obtuvo la victoria en 10 de ellas. Sobre las votaciones autonómicas hay que llamar la atención en dos comunidades donde por primera vez pierden los socialistas desde 1982 cuando gobiernan en España.

Se trata de las comunidades de Madrid, donde Alberto Ruiz Gallardón del PP desaloja de la presidencia al socialista Joaquín Leguina, y en la comunidad Valenciana donde Eduardo Zaplana del PP, con mayoría absoluta, derrotó a Joan Lerma. El PSOE obtuvo la victoria en las comunidades de Extremadura y de Castilla La Mancha.

Tanto en las alcaldías como en las comunidades autónomas, salvo en las que alguna agrupación obtuvo la mayoría absoluta, es probable cambios debido a las coaliciones que a partir de hoy se empiezan a negociar.

La primera lectura de estas resultados es que el avance de los populares se debe a un importante aumento de sus votantes pues el retroceso de los socialistas no se compensa con el avance de Izquierda Unida.

Voto de castigo El triunfo del PP puede tener su explicación por el deseo de alternancia en el poder que existe en muchos sectores ciudadanos después de casi trece años de gobierno de los socialistas, al voto de castigo que el electorado infringió al partido de gobierno acosado por escándalos de corrupción y por la crisis económica que después de tres años empieza a dar muestras de recuperación.

Acerca de la victoria del PP, su máximo líder, José María Aznar, que sufrió un atentado el pasado 19 de abril con un carro bomba puesto por el grupo terrorista ETA, al hacer la lectura de las elecciones de ayer consideró que ese era el último peldaño en la carrera de su partido para llegar al gobierno.

Por eso es muy probable que a partir de hoy los populares soliciten el anticipo de las elecciones generales previstas para 1997, porque el programa de la derecha española, por el avance de ayer, es un proyecto nacional como lo vaticinan encuestas que dan un triunfo por mayoría absoluta al PP en caso de que se celebraran ahora elecciones generales.

Al respecto, el presidente del gobierno, Felipe González, en su intervención de ayer donde evalúo en el resultado, insistió en que no habrá adelanto de la elecciones generales. Ayer mismo, el principal socio del gobierno de González, el nacionalista Catalán Jordi Pujol, reiteró su apoyo a González, al menos hasta finales de este año, cuando España haya concluido la presidencia semestral de la Unión Europea que entra a desempeñar el próximo 1 de julio.

Salvo alguna sorpresa, se considera que las elecciones generales en España pueden ser el próximo año. Para entonces habrá que esperar si se mantiene el voto de castigo contra los socialistas evidente en las elecciones de ayer, y el decisivo apoyo recibido por los populares.

Felipe González reconoce la derrota Madrid (Reuter) Felipe González, secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE, en el poder desde 1982) y jefe de Gobierno, admitió que su partido perdió en las elecciones municipales realizadas ayer, pero aclaró que no tiene intenciones de convocar a comicios adelantados antes de 1997.

Vamos a seguir luchando por la justicia, por la libertad y por la igualdad y lo vamos a hacer con la voluntad de ganar las próximas elecciones de 1997 , año en que están previstas las elecciones generales en España.

Hay sólo cinco o seis puntos de diferencia (porcentuales) entre el Partido Popular y nosotros , afirmó González, sin más precisiones, desde la sede de su campaña.