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MÉTANLES CANDELA A ESOS PATIAMARRADOS

Ayer, a las 2:45 de la madrugada, los habitantes de Silvania una población ubicada a 50 minutos al occidente de la capital del país confirmaron en carne propia lo que desde junio del año pasado era un simple rumor.

29 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

A esa hora, por lo menos 70 guerrilleros de las Farc intentaron irrumpir en el Palacio Municipal, sede de la Alcaldía de Silvania, la Personería, el recinto de sesiones del Concejo y la Estación de Policía. Cuatro patrulleros, un agente y un suboficial repelieron el ataque. No hubo víctimas.

Métanles candela a esos patiamarrados , métanles una bomba , gritaban los subversivos armados con fusiles galil, R-15, AK-47, granadas y vestidos de civil y con uniformes camuflados mientras lograban posicionarse en el parque principal, al frente de la edificación de gobierno. La construcción es de tres pisos.

Desde finales de junio de 1994 cuando la guerrilla asesinó al alcalde de Fusagasugá, Manuel Cárdenas Vélez, se rumoraba, según pobladores, de la incursión. Incluso, las autoridades, dijo el secretario de Gobierno de Silvania, Edilberto Barrera, a este diario habían reforzado los patrullajes, requisas e inspecciones en la población.

Durante cerca de 25 minutos, los uniformados al mando del cabo segundo Jairo Pérez Ríos y ubicados en tres trincheras en la calle y otros desde el segundo nivel se enfrentaron con los guerrilleros.

Estaba durmiendo cuando escuché las ráfagas. Ahí mismo me imaginé que era la guerrilla porque la toma estaba anunciada. Me metí debajo de la cama y comencé a orar porque me dio mucho miedo , afirmó un testigo.

Salvo los disparos incrustados en las paredes de la fachada, ventanales rotos, algunas paredes de la sede municipal averiadas y la intranquilidad de los habitantes, la incursión no logró su objetivo: destruir el Palacio Municipal, apoderarse del armamento de la Policía y asaltar la Caja Agraria.

Fredy, hermano, me hirieron; me hirieron , gritó uno de los subversivos antes de huir. A los pocos segundos, dijo otro testigo, se escuchó una sirena, utilizada, a su juicio, como una posible señal de partida. Luego llegaron los refuerzos de la Policía y el Ejército.

La acción en Silvania la primera de esta naturaleza en esa localidad hizo parte de una escalada de la subversión durante el fin de semana en el centro y norte del país, cuyo saldo dejó más de 18 muertos entre policías y guerrilleros. El sábado la subversión atacó un helicóptero en Choachí (Cundinamarca).

La escalada se produce en momentos en que el Gobierno ha reiterado su voluntad de iniciar un proceso de paz y dar participación a cabecillas guerrilleros recluidos en las cárceles.

Otros hechos A su vez, cuatro subversivos y un infante de Marina perdieron la vida durante enfrentamientos armados entre la fuerza pública y la guerrilla, en inmediaciones de Ovejas (Sucre).

En el mismo hecho resultaron heridos otros tres infantes y cuatro guerrilleros, de acuerdo con informaciones entregadas por las autoridades de ese municipio.

Según se informó, la patrulla móvil de la Infantería de Marina se desplazaba entre Ovejas y El Carmen de Bolívar (Bolívar) cuando fue atacada por los insurgentes en un sitio conocido como Platanalcito.

Entre tanto, tres miembros de la Policía murieron en ataques de la guerrilla en el Meta. A las dos de la mañana del domingo, unos ochenta hombres del frente 53 de las Farc instalaron un retén frente a las afueras del área urbana del municipio de Guayabetal, sobre la vía a Bogotá.

Ante la congestión en la vía y por desconocimiento de lo que estaba sucediendo, un grupo local de agentes de la Policía de carreteras se desplazó hasta el lugar, pero al llegar fueron atacados por los subversivos.

Como resultado del ataque, los agentes William Melo Albornoz y Edwin Prieto Correa murieron en el lugar. Se informó que la cuadrilla secuestró a cuatro uniformados que fueron liberados dos horas después.

Mientras tanto, en el municipio de San Juan de Arama, también en el Meta, a las nueve de la noche del sábado fue muerto el cabo segundo Hugo Pérez González durante un hostigamiento cometido por miembros del 38 frente de las Farc.

Retenes A su vez, la guerrilla de las Farc impidió la movilización de campesinos, por espacio de dos horas, a través del río Magdalena.

El hecho se presentó a la altura del municipio de Morales, al sur de Bolívar, según informe de las autoridades. En esa región se realizaban ayer las elecciones de alcaldes de seis municipios.

El caso se registró a la una de la tarde del sábado, en el kilómetro 490, frente a la finca El Palomar, donde 15 presuntos guerrilleros del Eln, que portaban armas largas y cortas, detuvieron las chalupas que a esa hora movilizaban a campesinos y víveres.

El retén fue levantado una vez el Ejército empezó a sobrevolar el lugar.

En un informe oficial, las autoridades dan cuenta de otras acciones de la subversión. En Yopal, Casanare, un grupo hombres, presumiblemente insurgentes, levantó un retén en la vía central, sin mayores consecuencias y que solo causó perturbaciones menores al tránsito.

Y en López de Micay, en Cauca, los agentes de la estación de policía repelieron sin mayores consecuencias a los integrantes de una presunta columna subversiva, que trataron de hostigar a la población y a las instalaciones donde ejercen su control las autoridades tanto civiles como militares.

Finalmente, el comando de Policía de Cundinamarca recibió ayer informaciones según las cuales, una columna de cerca de 40 hombres de la guerrilla habría sido vista en la vía entre las poblaciones de Zipaquirá y Pacho.

(Ver mapa de ubicación de los ataques guerrilleros)